La noche transcurría con aparente normalidad en una vivienda de Quinta Normal hasta que una ráfaga de disparos alteró por completo la tranquilidad del sector. En pocos segundos, un grupo de desconocidos convirtió una calle residencial en el escenario de un violento ataque armado que dejó decenas de evidencias balísticas y una inquietante advertencia escrita en el lugar. Los hechos ocurrieron en un domicilio de calle Alberdi, en la Región Metropolitana.
La principal afectada fue una mujer de 46 años que se encontraba visitando a su hija, una joven de 28 años sin antecedentes penales. Tras escuchar los disparos provenientes del exterior, la mujer salió a verificar lo ocurrido y descubrió que el automóvil estacionado frente a la vivienda había sido alcanzado por múltiples impactos, mientras que el portón de acceso también presentaba graves daños.
Ataque con 66 disparos y un mensaje
Sin embargo, el hallazgo más desconcertante apareció junto a la escena del ataque. Los responsables dejaron una inscripción con la frase «Patas Negras», expresión utilizada popularmente para referirse a una relación extramarital. El mensaje, según los primeros antecedentes recopilados por los investigadores, estaría dirigido a la propietaria del inmueble.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte de la secuencia. Un furgón llegó hasta el lugar, cinco individuos descendieron del vehículo y comenzaron a disparar contra la vivienda y el automóvil. Después del ataque, los sujetos abandonaron el sector sin dejar rastros. La magnitud del hecho quedó en evidencia cuando los peritos recuperaron 66 vainillas en el sitio del suceso, mientras que el vehículo recibió 39 impactos balísticos. A pesar de la extrema violencia del ataque, no se registraron personas lesionadas.
Por instrucción del Ministerio Público, la investigación quedó en manos de la Policía de Investigaciones, institución que deberá determinar si el ataque responde a un ajuste de cuentas, a un conflicto personal o a otro tipo de motivación. Mientras tanto, el caso vuelve a poner en evidencia un fenómeno que preocupa a las autoridades: la creciente utilización de armas de fuego en hechos vinculados a disputas privadas, donde la violencia parece haber reemplazado cualquier posibilidad de diálogo.





