Un nuevo dolor golpeó a la familia de María Ercira Contreras, la adulta mayor desaparecida hace más de dos años en Limache. Esta vez no se trata de un nuevo antecedente de la investigación, sino de una pérdida mucho más íntima: Carla Hernández, nieta y una de las principales voces de la familia, confirmó a través de sus redes sociales la muerte de Toki, el perro que durante años fue parte de su círculo más cercano.
La despedida fue publicada en Instagram junto a su pareja, Alfonso Cossio, quien también dedicó palabras al animal. “Se te va a extrañar, viejo”, escribieron ambos en una publicación acompañada de fotografías de Toki. Cossio agregó un mensaje que da cuenta del vínculo que había desarrollado con la familia: “Hasta pronto mi gran amigo y fiel cuidador de mis padres”.
Hernández, en tanto, utilizó posteriormente sus historias de Instagram para despedir personalmente a la mascota. “Todos los perritos se van al cielo. Que en paz descanses, querido Toki”, escribió la abogada. Un mensaje breve, pero cargado de significado para una familia que lleva más de dos años enfrentando la incertidumbre por el paradero de María Ercira.
Nieta de María Ercira Contreras enfrenta golpe familiar
La pérdida llega en medio de una historia familiar que todavía no consigue cerrar su capítulo más doloroso. María Ercira Contreras desapareció el 12 de mayo de 2024, mientras participaba junto a sus familiares de una celebración por el Día de la Madre en el Fundo Las Tórtolas, en Limache. Desde entonces, no ha sido encontrada y la investigación continúa abierta.
El caso, lejos de apagarse con el paso del tiempo, ha seguido acumulando diligencias y cuestionamientos. En mayo de 2026, la Fiscalía Nacional determinó trasladar la dirección de la investigación desde la Región de Valparaíso a la Fiscalía Metropolitana Occidente, mientras que posteriormente se realizaron nuevas diligencias de la PDI en el Fundo Las Tórtolas.
En julio pasado, además, Carla Hernández volvió a plantear públicamente sus dudas sobre lo ocurrido con su abuela. En entrevista con 24 Horas sostuvo que, desde su perspectiva, existiría un círculo de personas que tendría información sobre lo sucedido y afirmó: “Mi teoría es que ya no está con vida”. Se trata de una apreciación expresada por la nieta y no de una conclusión oficial de la investigación.
Ahora, la familia suma una pérdida distinta, pero emocionalmente significativa. La muerte de Toki vuelve a mostrar que detrás de uno de los casos policiales más seguidos de los últimos años existe una familia que continúa intentando sobrellevar una ausencia que, más de dos años después, sigue sin respuesta definitiva. La investigación sobre el paradero de María Ercira permanece abierta.





