A partir de septiembre, quienes hayan sido condenados por delitos de violencia intrafamiliar ya no podrán acceder a las pensiones de sobrevivencia en Chile. La medida representa uno de los cambios más significativos en materia previsional y busca impedir que personas responsables de agresiones contra integrantes de su núcleo familiar obtengan beneficios económicos derivados del vínculo con sus víctimas.
La nueva normativa establece que los condenados por determinados delitos relacionados con la violencia intrafamiliar quedarán inhabilitados para recibir estos recursos, una situación que hasta ahora no estaba expresamente regulada en la legislación chilena. La medida forma parte de un conjunto de modificaciones destinadas a fortalecer la protección de las víctimas y evitar que los beneficios previsionales terminen favoreciendo a quienes ejercieron violencia dentro del entorno familiar.
Desde la Superintendencia de Pensiones explicaron que la norma comenzará a aplicarse durante septiembre y que afectará tanto a las solicitudes nuevas como a los procesos que deban resolverse bajo la nueva legislación. Las autoridades señalaron que el objetivo es corregir un vacío legal que permitía que personas condenadas mantuvieran la posibilidad de acceder a este tipo de prestaciones económicas.
Condenados por violencia intrafamiliar
La decisión fue valorada por organizaciones vinculadas a la protección de las víctimas, que durante años solicitaron cambios legales para impedir este tipo de situaciones. La nueva regulación también refuerza un principio que ha ganado espacio en la legislación chilena durante los últimos años: la imposibilidad de obtener beneficios derivados de relaciones marcadas por la violencia.
El debate, sin embargo, trasciende el ámbito previsional. La entrada en vigor de esta norma vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar otros beneficios y derechos asociados a casos de violencia intrafamiliar. Para muchos especialistas, el cambio representa un avance importante, aunque advierten que todavía existen desafíos pendientes en materia de reparación y protección de las víctimas.
Resumen: Desde septiembre, las personas condenadas por violencia intrafamiliar no podrán acceder a las pensiones de sobrevivencia. La medida busca impedir que los agresores obtengan beneficios económicos asociados al vínculo con sus víctimas.





