El hallazgo con vida de la exconcejala de Graneros Thae Loiza Galaz puso fin a una búsqueda que mantuvo en vilo a su familia, pero abrió una nueva etapa de interrogantes. La mujer fue encontrada en situación de calle en Santiago y, pese a encontrarse en buenas condiciones físicas, decidió continuar en la vía pública. Ahora, antecedentes de su trayectoria personal y judicial vuelven a aparecer y permiten dimensionar la complejidad de la historia que rodea su desaparición.
Galaz, quien ejerció como concejala de Graneros, ha enfrentado anteriormente situaciones que terminaron en investigaciones policiales y judiciales. Entre los antecedentes que han sido difundidos aparecen episodios vinculados a violencia, consumo de drogas y la presentación de documentación cuestionada. Estos hechos forman parte de un historial que contrasta fuertemente con la imagen pública que mantuvo durante su paso por el municipio.
El historial que vuelve a poner en el foco a la exconcejala
Uno de los episodios más delicados corresponde a una denuncia por violencia intrafamiliar, mientras que en otro caso habría sido vinculada a una investigación relacionada con drogas. También existen antecedentes respecto de certificados médicos que habrían sido utilizados para justificar determinadas situaciones y cuya autenticidad posteriormente fue cuestionada. Estos antecedentes, sin embargo, deben ser entendidos dentro de los procesos específicos en los que fueron investigados y no como una condena automática sobre su situación actual.
La desaparición de Galaz volvió a poner todos estos episodios bajo la lupa. Su familia había presentado una denuncia por presunta desgracia después de perder contacto con ella y durante varios días se desplegaron diligencias para establecer su paradero. Finalmente, detectives lograron encontrarla en el centro de Santiago, donde confirmó que se encontraba con vida y en condiciones de salud favorables.
Lo más desconcertante ocurrió después. Según informó la Policía de Investigaciones, tras ser ubicada, la exautoridad prestó declaración y se informó de su situación tanto al Ministerio Público como a su familia. Al tratarse de una persona adulta y encontrarse en condiciones de salud que le permitían tomar decisiones, optó por regresar a la vía pública.
El caso deja una pregunta que la investigación por presunta desgracia no puede responder por sí sola: ¿qué llevó a una exautoridad comunal a terminar viviendo en la calle y a tomar distancia de su entorno familiar? Los antecedentes conocidos ayudan a comprender que existe una historia mucho más compleja detrás de su desaparición, pero las razones personales que explican su actual situación siguen siendo desconocidas.





