Nuevos antecedentes se incorporaron a la investigación que lleva adelante la Fiscalía respecto de la senadora Camila Flores (RN). Entre ellos figura una conversación que sostuvo durante su período como diputada con una de sus asesoras, Heidi Serrat, relacionada con pagos y las rendiciones de una campaña electoral. El intercambio fue revelado por Reportajes de T13 y actualmente forma parte de los antecedentes que están siendo examinados por el Ministerio Público.
En el chat, Flores comienza comentando el reclamo de una persona identificada con el apellido Reyes por un pago pendiente. La entonces diputada escribe, entre otras expresiones, “Viejo pelotudo” y posteriormente señala: “Si tenemos 160, estoy perdiendo como $80 millones”. Su asesora le responde que los montos también debían ser realistas. La conversación concluye con una breve respuesta afirmativa de Flores.
El contenido del intercambio adquiere relevancia porque la Fiscalía investiga precisamente antecedentes vinculados con las rendiciones de campaña de la parlamentaria. De acuerdo con T13, la indagatoria comenzó por una causa relacionada con el eventual uso de asignaciones parlamentarias para fines particulares y posteriormente incorporó otras líneas investigativas. El chat, por sí solo, no establece la existencia de un delito: su alcance deberá ser determinado mediante el conjunto de diligencias que desarrolla el Ministerio Público.
Filtran chat de Camila Flores por rendiciones de campaña
A este antecedente se suma una revisión de información tributaria que abrió otra línea de análisis. Un informe remitido al Servicio de Impuestos Internos registra que durante 2025 aparecen $228.319.963 asociados a facturas recibidas o facturas de compra emitidas, cifra que supera los ingresos informados para ese período. La Fiscalía busca establecer a qué corresponden esos movimientos y si existe alguna explicación documental para la diferencia.
La investigación también ha puesto bajo revisión conversaciones encontradas en dispositivos de personas que trabajaron con Flores. Entre esos antecedentes aparece un intercambio relacionado con un sobre que habría sido dejado para la parlamentaria. El exasesor Julio Lillo ha declarado que Flores le habría solicitado entregar parte de su remuneración, mientras que la secretaria que participó de uno de los mensajes entregó una versión distinta respecto del contenido y naturaleza de ese sobre.
Fiscalía revisa nuevas cifras
El caso, conocido públicamente como “Cuota Flores”, se inició después de una denuncia recibida por la Fiscalía Regional de Valparaíso en octubre de 2025. Según antecedentes difundidos previamente, la denuncia apuntaba a un supuesto mecanismo mediante el cual trabajadores contratados con cargo al equipo parlamentario entregarían parte de sus remuneraciones. Es una imputación en investigación y no una condena judicial.
La causa suma además otras diligencias. Entre ellas se encuentra la revisión de un oficio que Flores envió cuando era diputada para consultar por la tramitación de un terreno perteneciente a su madre en la Región de Los Ríos. Un exasesor legislativo declaró ante la Fiscalía que conocía el vínculo familiar y cuestionó la utilización de un canal parlamentario para realizar dicha consulta.
Así, el chat sobre los $80 millones, los movimientos tributarios por más de $228 millones y las demás diligencias forman parte de una investigación todavía en desarrollo. La Fiscalía deberá determinar si estos antecedentes tienen conexión entre sí y si permiten acreditar eventuales responsabilidades penales, mientras la situación de la senadora continúa siendo materia de investigación.





