Una fiscalización vehicular en Estación Central terminó convirtiéndose en un llamativo episodio televisivo. Durante un operativo realizado en el sector conocido como la “Pequeña Caracas”, algunos conductores extranjeros sorprendieron por las explicaciones que entregaron ante los funcionarios que les solicitaron sus documentos para circular.
El procedimiento fue desarrollado con participación de fiscalizadores del Ministerio de Transportes, Carabineros y funcionarios municipales. La intervención buscaba controlar el cumplimiento de las normas de tránsito en una zona de alta circulación vehicular y donde residen numerosas personas extranjeras.
La situación llegó a la pantalla de Contigo en la Mañana, de Chilevisión, donde el periodista Claudio Valenzuela dio cuenta de los particulares argumentos que surgieron durante los controles. “Es una tónica que yo no conocía, me lo acaban de corroborar”, comentó desde el lugar, dando cuenta de una práctica que llamó su atención durante el procedimiento.
El episodio fue presentado bajo la llamativa referencia a la “licencia de Dios”, expresión que terminó convirtiéndose en el elemento más comentado de la fiscalización. Más allá de lo anecdótico, el fondo del operativo apunta a una situación concreta: conducir un vehículo exige contar con documentación válida y cumplir las condiciones que establece la legislación chilena.
“La licencia de Dios”
La Ley de Tránsito establece que ninguna persona puede conducir un vehículo motorizado sin una licencia habilitante o un documento reconocido legalmente. Además, los conductores deben exhibir sus antecedentes cuando sean requeridos por la autoridad. No basta con explicar una situación personal ni con presentar documentos que no tengan validez en Chile.
El problema tampoco es nuevo. En abril de 2025, otra fiscalización exhibida en televisión mostró el caso de un conductor extranjero que llevaba ocho años viviendo en Chile y no tenía licencia nacional. En aquella oportunidad, el hombre presentó un documento de su país de origen que tampoco era válido para acreditar que podía conducir en territorio chileno.
La discusión de fondo es clara: las reglas de tránsito deben cumplirse por todos, sin importar la nacionalidad del conductor. Los controles no pueden transformarse en una excepción ni las explicaciones personales reemplazar los documentos exigidos por ley. La seguridad vial depende precisamente de que las normas se apliquen de manera igualitaria.
El operativo en Estación Central vuelve a poner presión sobre las autoridades para mantener fiscalizaciones efectivas y evitar que vehículos conducidos por personas sin habilitación circulen por las calles. Porque, cuando se está al volante, las excusas no reemplazan una licencia: la responsabilidad es cumplir la ley.
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