La desesperación de una familia quedó registrada en un video que hoy forma parte de los antecedentes de una investigación por presunto secuestro en la Región Metropolitana. Martín Pérez Burgos, de 19 años, continúa desaparecido después de ser retenido contra su voluntad en un hecho que, según los antecedentes preliminares, ocurrió el lunes 26 de octubre en Estación Central. Sus captores habrían exigido $50 millones para liberarlo, pero pese a que sus cercanos aseguran haber entregado parte del dinero, todavía no tienen noticias de su paradero.
La escena más angustiante llegó a través de un registro audiovisual enviado a sus familiares como supuesta prueba de vida. En las imágenes, el joven aparece con un arma apuntándole a la cabeza mientras pide ayuda. “Papi, me van a matar si no pagas”, dice en el video, en una frase que refleja la presión a la que estaría sometido y el drama que enfrenta su entorno.
Según los antecedentes difundidos por Chilevisión y Página 7, el joven habría salido a realizar una entrega vinculada al taller de muebles donde trabaja. En ese contexto, habría sido interceptado por un grupo de sujetos y trasladado hasta otro lugar. La familia recibió posteriormente exigencias económicas y mensajes extorsivos, en medio de negociaciones que hasta ahora no han permitido asegurar su liberación.
Secuestro en Estación Central: Fiscalía ECOH busca el paradero de Martín Pérez Burgos
El Ministerio Público confirmó que el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Región Metropolitana está a cargo de las diligencias. El fiscal Marcelo Vargas explicó que la Fiscalía tomó conocimiento del caso durante la madrugada y que las actuaciones investigativas siguen en curso. “Por el carácter del delito, obviamente, no me puedo referir mucho más allá, pero sí confirmar que estamos efectuando diligencias investigativas”, señaló.
Las pesquisas también condujeron a una fábrica abandonada en Quinta Normal, donde Carabineros realizó un operativo durante la mañana del miércoles. El procedimiento dejó dos personas detenidas y permitió encontrar droga y un arma. Sin embargo, las autoridades no han confirmado que los detenidos estén vinculados con la desaparición de Martín, por lo que cualquier relación entre ambos hechos sigue siendo materia de investigación.
La preocupación creció después de que la familia asegurara que realizó un pago parcial a los presuntos secuestradores y que, tras esa entrega, perdió todo contacto con ellos. El silencio posterior convirtió las horas siguientes en una carrera contra el tiempo, mientras los investigadores buscan reconstruir los movimientos del joven, identificar a quienes habrían participado en el hecho y establecer dónde podría encontrarse.
“Papi, me van a matar”
Los antecedentes publicados también mencionan una hipótesis preliminar relacionada con una posible compra de droga antes de la desaparición. No obstante, esa versión no constituye una conclusión oficial sobre lo ocurrido y debe ser esclarecida mediante las diligencias de la Fiscalía. Por ahora, la prioridad sigue siendo ubicar al joven y determinar quiénes son responsables del presunto secuestro.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la gravedad de los secuestros extorsivos y el impacto devastador que provocan en las familias, obligadas a enfrentar amenazas, exigencias de dinero y una incertidumbre extrema. La existencia de un video como prueba de vida añade presión a una investigación en la que cada antecedente puede ser relevante.
Mientras las diligencias continúan, el paradero de Martín Pérez Burgos sigue sin esclarecerse. La Fiscalía mantiene la investigación abierta y no ha confirmado que las personas detenidas en Quinta Normal tengan relación con el caso. La familia espera respuestas y, sobre todo, que el joven aparezca con vida. La prioridad inmediata es encontrarlo y esclarecer los hechos con evidencia verificable.





