Una historia de amor adolescente volvió a instalarse en la conversación televisiva, esta vez por una revelación de Marcela Vacarezza. La comunicadora recordó el antiguo romance de su hija Florencia Araneda con Pedro Cisternas, hijo de Diana Bolocco, y contó cuál fue la única recomendación que decidió darle cuando ambos comenzaron su relación. Una advertencia sencilla, pero que dejó en evidencia la importancia que la animadora le daba al respeto y la lealtad dentro de una pareja.
El recuerdo surgió durante una conversación en el programa Alfombra Roja, de Canal 13, donde sus compañeros de panel le preguntaron por el vínculo que su hija mantuvo con el joven. Lejos de esquivar el tema, Vacarezza reconoció que tenía una excelente opinión de él y que todavía conserva un cariño especial. “A mí me encantaba ese chico. Yo lo adoraba y lo sigo adorando”, comentó.
Pero lo que más llamó la atención fue el consejo que entregó a Florencia cuando comenzó el pololeo. Según relató, no se trató de una larga lista de restricciones ni de advertencias sobre la exposición pública: su única petición fue que respetara la relación y no incurriera en una infidelidad. “No se te ocurra serle infiel o alguna cosa así”, fue parte de la recomendación que recordó ante las cámaras.
Vacarezza también reconoció que el término de la relación le produjo cierta nostalgia. De hecho, confesó que todavía mantiene contacto con Pedro, quien incluso la saluda para su cumpleaños. “Me dio más pena que dejamos de ser consuegros”, comentó, dejando claro que la ruptura entre los jóvenes no terminó afectando la cercanía entre ambas familias.
La mudanza a Miami habría influido en el quiebre de Florencia y Pedro
La relación comenzó en 2018, cuando Florencia tenía 15 años y Pedro 17, y se extendió hasta julio de 2019. De acuerdo con el recuerdo de Marcela, uno de los factores que pudo influir en el término fue la mudanza de la familia Araneda-Vacarezza a Miami, Estados Unidos.
La comunicadora relató que Florencia se trasladó mientras todavía estaba pololeando y que Pedro incluso viajó a visitarla, permaneciendo cerca de una semana o diez días en la casa familiar. Sin embargo, cuando ambos volvieron a encontrarse en Santiago, finalmente terminaron la relación.
La historia, eso sí, no terminó con conflictos familiares. Marcela destacó que el joven sigue siendo una persona querida por ellos y que existe una buena relación pese al paso del tiempo. Actualmente, tanto Florencia como Pedro han reconstruido sus vidas sentimentales y mantienen nuevas relaciones.
El recuerdo también muestra cómo algunos romances juveniles, pese a ser pasajeros, pueden dejar vínculos que sobreviven a la separación. En este caso, la familia Araneda-Vacarezza conserva una relación afectuosa con quien alguna vez fue parte de su círculo más cercano, mientras Marcela vuelve a demostrar que no ha olvidado aquella historia que, según sus propias palabras, le dejó un cariño especial.





