Un momento de alta tensión quedó registrado durante una entrevista al ahora exdelegado presidencial del Biobío, Julio Anativia. Mientras la exautoridad entregaba declaraciones, un sujeto irrumpió inesperadamente y lo increpó con una violenta advertencia: “¡Para sacarte la cresta, hue…!”. La intervención interrumpió el diálogo y generó un escenario de evidente tensión frente a las cámaras.
El episodio se produce en una jornada especialmente compleja para Anativia, quien este viernes 30 de octubre presentó su renuncia a la Delegación Presidencial Regional del Biobío, decisión que fue aceptada por el Presidente José Antonio Kast. Su salida se concretó después de que su expareja, Javiera Aroca, lo acusara públicamente de presuntos episodios de violencia intrafamiliar, amenazas y violencia psicológica. El exdelegado ha rechazado categóricamente esas imputaciones.
La escena resulta particularmente llamativa porque ocurre justo cuando Anativia intenta instalar públicamente su propia versión de los acontecimientos. En distintas entrevistas concedidas durante la jornada, ha sostenido que las acusaciones en su contra son falsas y que también ha sido víctima de amenazas, agresiones físicas y extorsiones. Según afirmó, presentó dos denuncias ante la Policía de Investigaciones durante agosto y prepara acciones judiciales para defender su honra.
Renuncia de Anativia y conflicto en el Biobío: una salida marcada por la controversia
La renuncia del exdelegado no cerró la polémica. Por el contrario, abrió una nueva etapa de cuestionamientos políticos en la región, especialmente después de que Anativia anunciara también su salida de Renovación Nacional, colectividad en la que militó durante 26 años.
En conversación con distintos medios, la exautoridad aseguró que su decisión de abandonar el cargo fue voluntaria y respondió a la necesidad de concentrarse en su defensa. “Yo niego y descarto cualquier tipo de violencia de mi parte”, afirmó en entrevista con Radio ADN. También sostuvo que necesita tiempo para enfrentar los procesos judiciales y aclarar los antecedentes que han circulado públicamente.
El conflicto ha tenido repercusiones en distintos sectores del oficialismo regional y ha involucrado a dirigentes políticos, autoridades comunales y representantes de Renovación Nacional. Incluso el alcalde de Concepción, Héctor Muñoz, protagonizó un episodio de tensión durante una actividad presidencial al lanzar la frase: “¡Todos los corruptos van a caer!”, en medio de la controversia.
En este escenario, la irrupción del sujeto durante la entrevista agrega un nuevo episodio de confrontación pública a una historia que ya acumula acusaciones cruzadas, renuncias y anuncios de acciones judiciales. Sin embargo, no existen antecedentes suficientes para establecer que la amenaza tenga relación directa con las denuncias familiares o con las disputas políticas que rodean al exdelegado.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa los límites de la confrontación pública y la seguridad de quienes participan en actividades periodísticas. Una entrevista puede convertirse en un espacio de cuestionamiento y crítica, pero las amenazas y las intimidaciones no reemplazan el debate ni resuelven las diferencias.
Mientras Anativia prepara su defensa y busca esclarecer las acusaciones que motivaron su salida del Gobierno, el registro de esta interrupción suma otra imagen a una de las semanas más turbulentas para el oficialismo en el Biobío.
🚨En pleno punto de prensa, Julio Anativia, recibió gritos desde un vehículo: “Cobarde, que le pegas a las mujeres” y “De derecha tenía que ser”. Anativia atribuyó el episodio a denuncias “irresponsables” de algunos medios de comunicación @adnradiochile https://t.co/KwKi5wjkY8
— Nicolás Medina Parada (@nicomedinapa) October 30, 2026





