La separación de Nicole y Sergio Lagos marcó el final de una de las relaciones más conocidas del espectáculo chileno. Sin embargo, lejos de quedarse atrapada en el pasado, la cantante nacional, cuyo nombre real es Denisse Laval, atraviesa una etapa de cambios personales y reflexión que decidió compartir públicamente en una conversación con Vale Saini, en el programa radial Dedicados, de FMDos.
A casi un año del quiebre, la intérprete dejó claro que su presente no gira exclusivamente en torno a su situación sentimental. Por el contrario, está concentrada en conocerse desde otra perspectiva, explorar nuevas inquietudes y dedicar tiempo a sus proyectos artísticos y a su familia. Una transformación que, según sus propias palabras, también implica aprender a mirar la vida con otros ojos.
En la entrevista, Nicole describió un proceso de introspección que combina la vida cotidiana con la creación musical. “Estoy en una etapa muy de introspección y vivir…”, afirmó, antes de explicar que está escribiendo, leyendo y compartiendo conversaciones y música con sus hijos. La artista parece encontrar en esa rutina un espacio para procesar los cambios y abrirse a nuevas experiencias, sin apresurar definiciones sobre su futuro amoroso.
Una nueva mirada sobre el amor después de una relación de dos décadas
Uno de los aspectos más reveladores de sus declaraciones fue la forma en que describió su evolución personal al acercarse a los 50 años. Nicole sostuvo que cada década trae inquietudes diferentes y que hoy siente que puede volver a descubrirse, pero con toda la experiencia acumulada. “Yo me estoy acercando a los 50, y siento que esta etapa es de descubrir nuevamente, con todo el bagaje, pero descubriéndome”, expresó.
La cantante también reconoció que ha debido aprender a poner límites, una tarea que no siempre le resulta sencilla. “Creo que he aprendido a decir que no”, confesó, explicando que suele ser una persona a la que le gusta asumir muchas actividades. Su reflexión apunta a un cambio de prioridades: no se trata solo de seguir haciendo cosas, sino también de decidir cuáles merecen realmente su tiempo y energía.
Pero si alguien esperaba escuchar a una Nicole distante o desencantada del romance después de su separación, la artista dejó otra señal. Consultada sobre si se considera romántica o cautelosa en el amor, respondió: “Siempre he sido romántica, pero en el gran sentido de la palabra: el romanticismo a todo nivel”. Una frase que no confirma una nueva relación ni anticipa cuándo podría volver a enamorarse, pero sí muestra que el quiebre no ha borrado su manera de entender los sentimientos.
Mientras reconstruye su vida personal, Nicole mantiene el foco en su familia y en sus proyectos musicales, incluido el trabajo de composición de un nuevo disco. Su testimonio deja una idea que va más allá de la farándula: después de una relación larga, comenzar una etapa distinta no necesariamente significa renunciar al amor, sino darse tiempo para entender qué se quiere y qué ya no se está dispuesto a negociar.





