Un brutal caso de parricidio conmociona a San Joaquín, luego de que una adolescente de 14 años se presentara voluntariamente ante Carabineros y confesara su participación en la muerte de su madre, una mujer de 48 años. El hecho habría ocurrido durante el mediodía del domingo 23 de agosto, en un departamento ubicado en las inmediaciones de Vicuña Mackenna con Celia Solar.
De acuerdo con los antecedentes preliminares, madre e hija se encontraban solas cuando se produjo una discusión que terminó con una agresión utilizando un elemento contundente. La investigación apunta a un martillo como el objeto utilizado. La víctima sufrió diversas lesiones y falleció en el inmueble. El jefe de la Brigada de Homicidios Sur de la PDI, subprefecto Robert Briones, confirmó que la mujer “presenta diversas heridas contusas con un elemento contundente y cuyo autor correspondería a su hija, una menor de edad”.
Sin embargo, el relato entregado por la adolescente contiene un elemento que ha llamado especialmente la atención de los investigadores. Tras la agresión, la menor salió del departamento junto a su padre. Horas después regresó al inmueble y, según su propia versión, encontró a su madre tendida en el suelo y sin signos vitales. En lugar de informar inmediatamente el fallecimiento, habría cubierto el cuerpo con una sábana y pasó la noche en el departamento.
Parricidio en San Joaquín
La mañana siguiente, además, la adolescente asistió a clases con normalidad. Recién durante la tarde decidió acudir por sus propios medios hasta la 3ª Comisaría de Santiago, donde relató a Carabineros lo ocurrido. Tras recibir su declaración, personal policial concurrió hasta el departamento y confirmó el hallazgo del cuerpo de la mujer.
Pero la investigación está lejos de cerrarse. La PDI y la Fiscalía Metropolitana Sur buscan establecer qué ocurrió exactamente durante la discusión y, especialmente, qué motivó la agresión. La policía también abrió una línea investigativa para determinar si la adolescente habría sido víctima de vulneraciones de derechos y si existió eventualmente participación de terceras personas.
“Se están haciendo todas las diligencias pertinentes para establecer la motivación de esta menor, puesto que tenemos que determinar si hay algún tipo de vulneración de derechos contra ella y también determinar si hay o no otras personas que pueden haber participado en el hecho”, explicó el subprefecto Briones. La declaración deja claro que, pese a la confesión de la adolescente, los investigadores todavía deben reconstruir completamente el contexto familiar y la dinámica del crimen.
La adolescente permanece detenida por una orden emanada del 12º Juzgado de Garantía de Santiago y será puesta a disposición de la justicia durante esta jornada. El caso deberá ser abordado bajo las normas aplicables a personas adolescentes, mientras continúan los peritajes de la Brigada de Homicidios Sur y el Laboratorio de Criminalística.
El caso deja, por ahora, más preguntas que respuestas. Una adolescente de 14 años, una madre muerta dentro de un departamento y una confesión realizada recién al día siguiente configuran una historia que la policía deberá reconstruir pieza por pieza. Y hay una interrogante que será central: ¿qué ocurrió realmente durante aquella discusión y qué había detrás de la relación entre madre e hija? La PDI intenta ahora encontrar esas respuestas.





