La crisis financiera de Prodemu dejó de ser solamente un problema presupuestario y se convirtió en un nuevo campo de batalla político. La ministra de la Mujer, Judith Marín, apuntó directamente contra Irina Karamanos por las decisiones adoptadas en 2022, mientras la excoordinadora sociocultural de la Presidencia respondió públicamente y rechazó que el cambio institucional impulsado durante su gestión sea la causa del actual deterioro de la fundación.
El conflicto se instaló luego de que el proyecto de Presupuesto 2027 contemplara recursos para Prodemu solo hasta el 31 de marzo del próximo año, incluyendo fondos destinados a gastos operacionales y obligaciones asociadas a su eventual cierre. Sin embargo, la propia ministra precisó que, jurídicamente, la Ley de Presupuestos no puede cerrar por sí sola una fundación privada: la decisión final corresponde a su directorio.
Marín responsabilizó a Karamanos por haber eliminado el gabinete de la primera dama y trasladado convenios y responsabilidades hacia distintos ministerios. “Ella toma la decisión de eliminar el gabinete de la primera dama y traspasar sin previa consulta ni análisis estos convenios a los ministerios”, afirmó la ministra, quien sostuvo que posteriormente se configuró una situación deficitaria que, según los análisis realizados por la actual administración, llegó a cerca de $3.000 millones de deuda.
Prodemu al borde del cierre desata guerra política
La secretaria de Estado fue todavía más lejos y cuestionó el uso de los recursos de la institución. Según sus antecedentes, cerca del 80% del presupuesto se destinaba a remuneraciones y arriendos, mientras que Prodemu mantenía 45 contratos de arriendo a nivel nacional. Para Marín, esa estructura terminó debilitando la capacidad de la fundación para llegar directamente a las mujeres beneficiarias.
Y entonces apareció la respuesta de Karamanos. A través de X, la excoordinadora sociocultural rechazó que se mezclaran decisiones distintas y defendió el mecanismo histórico de financiamiento de Prodemu. “El financiamiento para Prodemu desde Indap y Sernameg venía hace años de la Ley de Presupuestos. Eso no cambió cuando traspasamos el nombramiento de la presidencia de la fundación al Ministerio de la Mujer”, sostuvo.
Pero la respuesta no terminó ahí. Karamanos lanzó el golpe que terminó encendiendo la disputa: “Son temas diferentes, se puede revisar en los estatutos antes de dar cuñas falsas”. Con esa frase, la ex primera dama no solo negó la acusación, sino que desafió directamente a la ministra a respaldar jurídicamente sus afirmaciones.
Judith Marín apunta a Karamanos
El trasfondo es una institución con 380 trabajadores y programas que alcanzan a mujeres en distintas regiones del país. El eventual término del financiamiento también pone en incertidumbre a beneficiarias del programa Mujeres Rurales, mientras el Gobierno sostiene que buscará canalizar recursos hacia programas de autonomía económica y otras iniciativas directamente dirigidas a las mujeres.
La pelea, por ahora, queda instalada en dos relatos contrapuestos. Para Marín, el deterioro es consecuencia de una reestructuración mal ejecutada y una deuda que considera prácticamente imposible de revertir: “el daño que se hizo es irremontable”. Para Karamanos, en cambio, el financiamiento de Prodemu no cambió por el traslado institucional y atribuirle la crisis sería confundir dos asuntos diferentes. El Congreso tendrá ahora la palabra durante la tramitación del Presupuesto 2027, mientras el enfrentamiento político amenaza con convertirse en otro capítulo de la disputa entre el actual Gobierno y la administración anterior.
El financiamiento para Prodemu desde Indap y Sernameg venía hace años de la Ley de Presupuestos. Eso no cambió cuando traspasamos el nombramiento de la presidencia de la fundación al @MinMujeryEG. Son temas diferentes, se puede revisar en los estatutos antes de dar cuñas falsas.
— Irina Karamanos (@IrinaKaramanos) October 6, 2026





