La polémica que desató Javier Olivares por sus comentarios sobre Michelle Bachelet escaló este jueves a un nuevo nivel. Después de que la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, le exigiera disculparse por sus declaraciones, el diputado del Partido de la Gente respondió con dureza y no solo rechazó pedir perdón: también cuestionó la existencia del ministerio y advirtió que podría terminar siendo cerrado.
El origen de la disputa está en las declaraciones que Olivares realizó luego de que Bachelet reconociera que evalúa una eventual tercera candidatura presidencial. El parlamentario sostuvo que cualquier escenario que mantuviera a la exmandataria alejada de la política sería beneficioso para el país y luego lanzó una frase que provocó una ola de críticas: “Ojalá que la señora Bachelet se vaya a su casa y que disfrute a sus nietos”. Pero el comentario que terminó incendiando el debate fue su invitación a seguir los pasos de Evelyn Matthei, “cocinar y hacer unas buenas cazuelas para enseñarle a la gente”.
La respuesta de la ministra Marín no tardó. La secretaria de Estado reconoció que Olivares puede mantener diferencias políticas con Bachelet, pero sostuvo que eso no justifica el tono utilizado. “Las mujeres podemos estar en los lugares que queramos”, afirmó, antes de pedirle directamente al diputado que se disculpara. “Yo no lo voy a mandar a la cocina ni a ningún otro lugar, sí le pediría algo bastante más simple: que se disculpe”, planteó la ministra.
Javier Olivares desafía a ministra de la Mujer
Pero Olivares decidió doblar la apuesta. En lugar de retirar sus palabras, respondió directamente a Marín: “A la ministra de la Mujer, Judith Marín, le digo dos cosas: primero, no le debo disculpas a nadie”. Y luego apuntó contra la propia cartera que ella encabeza, acusándola de representar un gasto excesivo y sin resultados. “Segundo, antes de que cerremos su ministerio —un gasto excesivo y sin resultados—, preocúpese de las mujeres de Prodemu y dedíquese a resolver ese problema”, lanzó.
El diputado, además, dejó claro que no piensa modificar sus dichos. “Si tuviera que ofrecer disculpas, lo haría. Pero no caeré en el juego de la victimización que algunos quieren instalar. Ni siquiera daré explicaciones. Lo dicho, dicho está, y no cambio ni una sola coma de mis palabras”, sostuvo. La declaración transforma la controversia en una disputa política directa entre un parlamentario y la autoridad encargada precisamente de las políticas públicas relacionadas con las mujeres.
La controversia tampoco quedó limitada a Olivares y Marín. La diputada Pamela Jiles, integrante del mismo PDG, se desmarcó públicamente de su compañero de partido y rechazó sus expresiones contra Bachelet. “El respeto a las mujeres es primordial. Tengo enormes diferencias con Bachelet, pero no acepto el maltrato de ningún varón a figuras femeninas de la política”, manifestó. Jiles incluso planteó la necesidad de establecer un “cordón sanitario a cualquier forma de violencia contra las mujeres”.
Y desde otro sector político también apareció una respuesta inesperada: Evelyn Matthei, la misma figura mencionada por Olivares en su comentario, cuestionó la idea de reducir el papel de las mujeres a las labores domésticas. “A las mujeres en política se nos juzga por nuestras capacidades, ideas y gestión, no por las tareas del hogar”, sostuvo, agregando que tanto ella como Bachelet se han ganado el derecho a decidir sobre su futuro político.
🇨🇱A la ministra de la Mujer, @MarinJudithM, le digo dos cosas: primero, no le debo disculpas a nadie. Segundo, antes de que cerremos su ministerio —un gasto excesivo y sin resultados—, preocúpese de las mujeres de Prodemu y dedíquese a resolver ese problema.
Si tuviera que ofrecer disculpas, lo haría. Pero no caeré en el juego de la victimización que algunos quieren instalar. Ni siquiera daré explicaciones. Lo dicho, dicho está, y no cambio ni una sola coma de mis palabras.
— Javier Olivares A (@JavierOlivares) October 8, 2026





