Cada invierno se repite la misma escena en las calles de Chile. Un peatón intenta avanzar entre charcos mientras un vehículo pasa a alta velocidad y termina empapándolo por completo. Lo que muchos consideran una simple falta de consideración puede tener consecuencias legales para el conductor, ya que la normativa de tránsito contempla sanciones para quienes no adoptan las precauciones necesarias al circular en condiciones de lluvia.
La Ley de Tránsito establece que los conductores deben mantener siempre el control del vehículo y adecuar su velocidad a las condiciones del camino. Eso incluye reducir la marcha cuando existen acumulaciones de agua que puedan afectar a peatones o ciclistas. Si un automovilista provoca deliberadamente o por conducción imprudente que una persona sea salpicada, puede ser denunciado por infringir las normas de conducción responsable, exponiéndose a una multa aplicada por el Juzgado de Policía Local correspondiente.
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Para que una denuncia tenga mayores posibilidades de prosperar, es recomendable reunir la mayor cantidad de antecedentes posible. Fotografías, videos, la patente del vehículo, el lugar exacto del hecho, la fecha y la hora son elementos que pueden resultar determinantes al momento de presentar el caso ante la autoridad. Si existen testigos, sus declaraciones también pueden respaldar la denuncia y facilitar la investigación de los hechos.
¿Te salpicó un auto en plena lluvia?
Aunque muchas de estas situaciones pasan inadvertidas, especialistas en seguridad vial recuerdan que la convivencia en las calles depende tanto del cumplimiento de las normas como del respeto entre quienes utilizan el espacio público.
Reducir la velocidad frente a un charco no solo evita una eventual sanción económica, sino que demuestra una conducta responsable hacia peatones que, durante los temporales, ya enfrentan suficientes dificultades para desplazarse.
Según el artículo 122 de la Ley de Tránsito, cuando exista agua acumulada en la calzada, el conductor debe tomar las precauciones necesarias para evitar salpicar la vereda o a los peatones.
Esta conducta está catalogada como una infracción menos grave, por lo que quienes incumplan la norma arriesgan multas que van desde 0,5 hasta 1 UTM, que es entre aproximadamente $35 mil y más de $71 mil, dependiendo del valor vigente de la unidad tributaria.
Con el avance de los sistemas frontales y el aumento de las precipitaciones en distintas regiones del país, las autoridades reiteran el llamado a conducir con especial precaución. Un acto que puede parecer menor puede transformarse en una infracción y, sobre todo, en una experiencia innecesariamente desagradable para quienes transitan a pie bajo la lluvia.





