Minutos de verdadero terror se vivieron este miércoles en la estación Chile-España del Metro de Santiago, luego de que un hombre que acababa de protagonizar un asalto escapara hacia el tren subterráneo y terminara acorralado por Carabineros en uno de los andenes. La escena provocó la huida de pasajeros, mientras los funcionarios intentaban controlar una situación que rápidamente escaló en violencia.
Todo comenzó con el robo a una sucursal de Banco Itaú ubicada en Avenida Irarrázaval, en Ñuñoa. Según los antecedentes preliminares, el sujeto habría actuado solo y escapó del lugar con un bolso que contenía varios millones de pesos. La persecución policial lo llevó directamente hasta la estación Chile-España, donde intentó encontrar una salida antes de quedar atrapado en el andén.
El momento más dramático ocurrió cuando los funcionarios finalmente lo encontraron en una de las esquinas del andén. “Había mucha gente asustada saliendo hacia el exterior de la estación y al llegar al andén sorprendemos al sujeto, que estaba en una de las esquinas, sin poder escapar”, relató el teniente coronel Cristian Tavra, de la Prefectura Santiago Oriente.
El hombre llevaba un cuchillo en una mano y un bolso en la otra. Al verse completamente rodeado, tomó una decisión extrema: se provocó una herida cortante en el cuello y comenzó a amenazar con el arma a los policías. La situación obligó a los uniformados a actuar rápidamente para impedir que continuara lesionándose o atacara a alguno de los presentes.
Terror en el Metro
Carabineros utilizó disuasivos químicos para conseguir reducirlo y posteriormente le prestó los primeros auxilios en el mismo lugar. El detenido fue trasladado hasta el Hospital del Salvador para recibir atención médica, mientras los funcionarios continuaban recopilando antecedentes para reconstruir tanto el robo como la posterior fuga.
El monto sustraído tampoco es menor. De manera preliminar, el dinero robado desde la entidad bancaria superaría los $7 millones, aunque la cifra todavía debía ser establecida con precisión por los investigadores. También se indaga cómo se desarrolló exactamente el asalto y cuáles fueron las circunstancias que permitieron al individuo llegar hasta el Metro.
El episodio obligó además a cerrar momentáneamente la estación Chile-España, mientras se desarrollaba el procedimiento policial. Para los pasajeros que se encontraban en el lugar, el escape terminó convertido en una escena inesperada: un sujeto armado, un operativo policial y una estación que debió ser despejada en medio de la tensión.
Por ahora, la investigación continúa y será la Fiscalía la encargada de determinar los delitos que se le imputarán al detenido. Lo que ya está claro es que un robo bancario terminó desencadenando una persecución que llevó el peligro desde las calles de Ñuñoa hasta uno de los puntos más concurridos de la red de Metro de Santiago.





