Lo que debía ser una jornada de recreación y encuentro familiar terminó convertido en una tragedia que golpeó profundamente a varias generaciones. El fatal accidente de rafting ocurrido en el río Maipo, en el Cajón del Maipo, dejó tres mujeres fallecidas y numerosos familiares marcados por una emergencia que nadie imaginó que vivirían.
La dimensión humana de lo ocurrido quedó reflejada en el testimonio de la prima de una de las víctimas, quien conversó con Página 7 y entregó detalles sobre quiénes participaban de la actividad. “Una de las que falleció es mi prima, era un paseo familiar y efectivamente iban 13 personas, 7 familiares míos”, relató. Entre los integrantes del grupo, explicó, había una tía, sus nietos y dos de sus hijas.
La familiar también describió las consecuencias que el accidente dejó entre los sobrevivientes, particularmente entre los menores de edad. Según su relato, uno de los niños rescatados habría sufrido fracturas en la pelvis y en las extremidades inferiores, antecedente que fue entregado por ella y que no corresponde a una confirmación médica oficial.
Pero el dolor de esta familia tiene una dimensión todavía más profunda. La prima reveló que recientemente también habían enfrentado la muerte del padre de una de las mujeres afectadas, una pérdida que vuelve aún más desgarrador el impacto de esta nueva tragedia. “Nunca pensamos que un paseo familiar terminaría así”, expresó, en una frase que resume el golpe emocional que dejó el accidente.
Tragedia en el Cajón del Maipo
La emergencia ocurrió cuando una balsa con 13 ocupantes volcó durante el descenso por el río Maipo. Entre las víctimas fatales fueron identificadas Odette Angélica Astete Riquelme, de 60 años; Francisca Soledad Verdugo Astete, de 33, y Carolina Alejandra Montecinos Sepúlveda, de 45. Las dos primeras eran madre e hija.
Con el paso de las horas también surgieron antecedentes que abrieron interrogantes sobre las condiciones en que se realizó la actividad. De acuerdo con información entregada por Sernatur y reportes de distintos medios, no se habría contratado a una empresa turística y el paseo correspondía a una actividad organizada de manera particular. Además, las autoridades investigan las circunstancias del volcamiento y eventuales responsabilidades, considerando que viajaban 13 personas en la embarcación.
En medio de la investigación y de las versiones que comenzaron a multiplicarse en redes sociales, la familiar pidió prudencia y respeto por quienes están atravesando el duelo. La tragedia no solo dejó tres vidas perdidas: también puso sobre la mesa preguntas urgentes sobre seguridad, responsabilidad y los riesgos de realizar actividades en un río cuyas condiciones pueden cambiar y cuya fuerza no admite improvisaciones.





