La presión ya no es silenciosa en el Centro Deportivo Azul. Mauricio Pinilla, histórico goleador y voz siempre influyente cuando habla de Universidad de Chile, decidió instalar el debate sin anestesia: si Juan Martín Lucero no supera la barrera de los 15 goles en la temporada, simplemente no está a la altura del “9” que exige el club. Una frase que cayó pesada, pero que refleja el clima de impaciencia que rodea al delantero argentino.
Pinilla no se fue por las ramas. En su análisis, dejó entrever que el puesto de centrodelantero en la U no admite procesos largos ni excusas tácticas. Los azules —golpeados en campañas recientes— necesitan cifras, impacto inmediato y jerarquía ofensiva. Bajo esa lógica, Lucero corre con desventaja si no traduce su juego en números concretos. En otras palabras: los goles son la única defensa posible.
Pinigol aprieta a Lucero en la U
El cuestionamiento no aparece en el vacío. Si bien Lucero ha mostrado entrega y movilidad, su cuota goleadora sigue siendo materia de discusión entre hinchas y comentaristas. La U ha carecido de un artillero determinante en los últimos torneos, y la comparación con delanteros de ciclos anteriores es inevitable. Pinilla, desde esa vereda, habla con la autoridad de quien cargó el peso ofensivo del equipo en momentos complejos.
En el entorno azul saben que la sentencia mediática instala presión adicional. El propio Lucero llegó con cartel de refuerzo importante y salario acorde a ese rol. Por lo mismo, la paciencia tiene fecha de vencimiento. El mensaje de “Pinigol” no solo apunta al jugador: también remueve a la dirigencia que apostó por su fichaje como carta de gol.















