En un giro que elevó la farándula chilena desde las rutinas televisivas hasta el ring verbal, Alejandra Valle prendió la mecha y no se contuvo: envió una carta abierta dirigida a Kramer y arremetió contra un conocido humorista, dejando en claro que no estuvo detrás de las pifias recibidas en la última presentación “por su pensamiento político”, sino por la calidad artística —o la falta de ella— que, a su juicio, quedó a la vista de todos.
La columna, cargada de términos directos y sin filtros, expone el malestar de Valle hacia figuras del espectáculo que, en su lectura, han capitalizado el humor fácil y vacío, recibiendo aplausos injustificados solo por apariciones mediáticas o posicionamientos ideológicos. “No lo pifiaron por ser derecha, sino por penca”, escribió, instalando una frase que ya circula con fuerza en redes sociales y paneles faranduleros, encendiendo un debate sobre mérito artístico versus privilegio mediático.
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Alejandra Valle fulmina a Kramer
El blanco principal de su crítica fue un humorista que recientemente había sido abucheado durante un show masivo —episodio que activó controversia sobre si aquello se debía a una lectura política del público o simplemente a la recepción crítica de su trabajo. Para Valle, es la segunda opción la que impera: “Aquí se pitió por pobre calidad, no por ideología”. En el trasfondo de su mensaje late una acusación mayor —aunque no explícita— contra cierto estilo de entretenimiento que habría encontrado cobijo en narrativas sociopolíticas más que en contenido de peso.
La respuesta del sector aludido, especialmente desde redes, no se hizo esperar. Seguidores de Kramer salieron al paso, defendiendo al humorista criticado y acusando a Valle de “desviar la conversación” y de no aportar un análisis con sustento más allá de los ataques personales. El intercambio, lejos de ser unudir en silencio, se transformó en tendencia bajo etiquetas polarizadas entre quienes apoyan la postura de Valle y quienes ven en su carta una postura elitista con tintes de desprecio hacia formas alternativas de humor.















