La inesperada euforia del público chileno tras el arrollador éxito de Esteban Düch en el Festival de Viña del Mar 2026 no solo se quedó en la Quinta Vergara: **el Instagram del comediante venezolano George Harris terminó colapsado por una ola de comentarios que lo cuestionan y recuerdan su derrota del año pasado, marcando un nuevo capítulo mediático en esta saga humorística.
Tras la impecable rutina de Düch —quien logró conquistar al temido “Monstruo” y se llevó las Gaviotas de Plata y de Oro por su presentación brillante y bien calibrada al humor chileno— decenas de chilenos inundaron la cuenta personal de Harris con mensajes ácidos y comparativos. “¿Viste que no era xenofobia?”, fue la frase más repetida, en alusión directa al reclamo público que Harris había hecho tras las pifias que recibió en Viña 2025 y que él intentó justificar como un acto de xenofobia.
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La reacción masiva no solo refleja una vendetta digital colectiva, sino que expone el peso que dejó aquella fallida presentación en la memoria popular. Comentarios como “aprende de Esteban Düch de cómo dar una rutina en el Festival de Viña”, “no era xenofobia, era entender dónde estabas parado” o “Viña te quedó grande” ilustran cómo muchos chilenos aprovecharon el hito del comediante que sí supo ganarse al público para cuestionar públicamente la narrativa de Harris y su defensa posterior.
Colapsa Instagram de George Harris
El contraste entre ambos venezolanos no pasa desapercibido en redes: mientras Düch construyó una rutina que integró anécdotas de su vida como inmigrante y logró conectar con el público chileno —incluso haciendo alusiones humorísticas al fallido paso de Harris sobre el mismo escenario— Harris quedó asociado a un episodio de rechazo que hay quienes consideran propio de una mala lectura del contexto cultural y del combustible emocional del “Monstruo”.
Este fenómeno también dejó marcas concretas en la propia gestión de Harris: ante la avalancha de mensajes críticos, varias de sus publicaciones comenzaron a recibir comentarios masivos, aunque la interacción terminó saturando la plataforma temporalmente, algo que en redes se interpreta como el “precio de haber levantado una narrativa polémica sobre su salida en 2025”.
Más allá del chiste y los juicios de valor, esta oleada de reacciones revela algo más profundo: el humor —y sus fracasos— en Viña del Mar no se olvidan fácilmente, y cuando un comediante logra reinventar esa experiencia en el mismo escenario, el público chileno no solo celebra, sino que aprovecha para cerrar círculos mediáticos que quedaron abiertos y sin resolución.
















