En un episodio que ya se comenta más por lo inesperado que por lo que se dijo en sí, Daniela Aránguiz sorprendió este fin de semana al revelar una faceta hasta ahora desconocida de su vida personal en el programa Only Friends, de Mega. En medio de una dinámica con el conductor José Antonio Neme y el panel —que incluía a Vasco Moulian, Jordi Castell y Catalina Pulido— Aránguiz fue interpelada con una pregunta directa: ¿Tiene poderes de bruja?
Lejos de esquivar el comentario, la exchica Mekano aceptó el desafío con una mezcla de seriedad y humor para descolocar al estudio: aseguró que ha “nacido con un don especial” que le permite percibir cosas que otros no ven, y que este rasgo le viene de familia. “Creo que bruja es una palabra muy fuerte… pero sí siento que nací con un don especial”, explicó, ligándolo a experiencias que la marcaron profundamente desde joven.
Daniela Aránguiz rompe el molde en Only Friends
La revelación alcanzó un punto intenso cuando Aránguiz detalló un episodio traumático de su pasado en Brasil, donde fue víctima de un secuestro. Según su relato, se adelantó a los hechos en un sueño, describiendo con exactitud al agresor y cómo vestía, una coincidencia que le generó inquietud y reafirmó su creencia en esa sensibilidad especial que, afirmó, le han comentado desde niña que posee. “Mi mamá siempre me dijo: ‘puedes ver más allá de donde ven tus ojos’”, rememoró entre risas y gestos escépticos del panel.
Aunque sus palabras tuvieron un tinte místico, Aránguiz también se encargó de poner límites claros a las interpretaciones, riéndose de la exageración popular: “Pero no ando congelando calzoncillos”, dijo en tono de broma para desactivar cualquier rumor extrema sobre sus supuestas habilidades. Además, explicó que leer cartas —otra actividad que realiza— no entra en contradicción con su fe cristiana, sino que más bien forma parte de una sensibilidad personal que ha explorado sin tomarla como dogma o certeza absoluta.
La confesión de Aránguiz encendió comentarios de todo tipo en redes sociales, donde seguidores celebran su franqueza y otros la cuestionan por alejarse del terreno lógico y racional. En un Chile donde la espiritualidad, lo esotérico y lo mediático a menudo se mezclan en el mismo espacio público, esta revelación no solo amplifica la figura de la panelista, sino que vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente: ¿hasta qué punto los personajes públicos pueden o deben vincular experiencias personales paranormales con su imagen mediática?















