La última noche del Festival del Huaso de Olmué no solo será recordada por los homenajes a las víctimas de los incendios en Ñuble y Biobío, sino también por un momento de tensión que cruzó la fina línea entre el humor y la ofensa pública. El comediante Felipe Parra, estrella emergente del certamen, encendió el Patagual con una broma sobre venezolanos durante una imitación de Pablo Herrera, lo que llevó a la animadora María Luisa Godoy a frenarlo en seco ante las cámaras y el público presente.
Parra, que venía de ganarse al público con su versatilidad y ritmo en más de 30 imitaciones —desde el presidente Gabriel Boric hasta figuras del espectáculo local— lanzó un chiste atrevido que descolocó a buena parte de los asistentes. “¿Ustedes saben cuál es la diferencia entre un marihuanero y un venezolano? Que el marihuanero tiene papeles, poh hueón”, dijo, provocando risas y también rechazo instantáneo en El Patagual.
Lo que en otra instancia podría haber pasado como “humor negro” se convirtió en un momento incómodo cuando María Luisa Godoy intervino públicamente: “No le podemos permitir eso”, le dijo con firmeza al imitador, dejando en claro que cierto tipo de chistes no tendrían cabida en un escenario con cobertura nacional. La periodista y animadora puso un freno explícito a la rutina que, aunque encubierta en una imitación, rozó con estereotipos que varios espectadores consideraron fuera de lugar.
Festival de Olmué se incendia por un chiste
El episodio reaviva un debate más amplio que viene moldeando el humor en Chile: ¿hasta dónde puede llegar la sátira sin convertirse en una falta de respeto a comunidades o grupos sociales? La respuesta de Godoy —una voz con peso en televisión abierta— sugiere que el contexto importa, y que incluso en festivales populares hay límites que, al traspasarse, pueden provocar más comentarios que risas.
Sin embargo, no todo fue confrontación en la rutina de Parra. El comediante también aprovechó su espacio para enviar mensajes solidarios a las regiones afectadas por los incendios, dedicando palabras de fuerza a su tierra natal en el Biobío y a las familias damnificadas, un gesto que fue recibido con emotivos aplausos antes de retomar la parte humorística de su presentación.
En redes sociales, la reacción fue igual de dividida: mientras algunos respaldaron el reto de Godoy y aplaudieron la moderación, otros defendieron a Parra, señalando que el humor es un espacio de provocación y libertad creativa. Lo cierto es que este momento quedará como uno de los hitos del Olmué 2026, donde la risa y la reflexión sobre los límites del humor público se entrelazaron en un solo escenario.










