Lo que fue anunciado como la gran jugada de verano de Chilevisión para romper la monotonía de la tarde, terminó convirtiéndose en un fracaso programático tan fulminante como inesperado. Apenas siete días después de su estreno, la emblemática comedia “Casado con Hijos” fue retirada de la parrilla del canal tras no alcanzar los niveles de audiencia esperados, dejando al descubierto que el poder de la nostalgia no siempre se traduce en sintonía real.
El show, protagonizado por Fernando Larraín, Javiera Contador, Fernando Godoy y Dayana Amigo, debutó el 5 de enero en un horario vespertino clave, justo después de Contigo en Directo, con la intención de capturar al público que busca entretenimiento liviano después de la jornada laboral. Sin embargo, el experimento se desinfló con rapidez: datos preliminares de medición indicaron que CHV quedó cuarto en audiencia, ampliamente superado por TVN, Canal 13 y Mega durante las emisiones de la serie.
CHV entierra su gran apuesta veraniega
Más allá de los números, el golpe editorial es evidente: el canal decidió eliminar inmediatamente la comedia de su lineup, prescindiendo de ella tan pronto como este lunes, sin más ceremonias. En su reemplazo, quedaron los programas Contigo en Directo, Plan Perfecto y ¿Cuánto vale el show?, bloques que, al menos por el momento, aseguran un rendimiento más estable y conocido frente a una audiencia que no respondió al revival del clásico.
La caída de este reestreno es más que un simple ajuste de programación: revela las tensiones de la televisión abierta en Chile en plena era digital, donde viejas fórmulas (aunque queridas) ya no garantizan la conexión con audiencias fragmentadas entre streaming, redes sociales y plataformas alternativas. La reacción del público fue tajante, y la estación optó por no insistir con una apuesta que, en teoría, prometía nostalgia pero en la práctica no consiguió enganchar a los televidentes actuales.
Este movimiento estratégico también coloca otra cuestión en el debate: ¿es hora de que los canales tradicionales dejen de basarse en reciclajes del pasado y apuesten por contenidos originales y arriesgados que realmente movilicen a un público que cada vez consume menos televisión lineal? Si la respuesta de CHV es un indicio, por ahora la televisión abierta sigue buscando su fórmula en un juego donde los recuerdos ya no bastan.















