El escándalo entre Coté López, Gala Caldirola y Luis Jiménez sumó un nuevo episodio, esta vez lejos de Chile. La llegada de la empresaria a Punta Cana terminó marcada por un tenso encontrón entre sus hermanos y un equipo periodístico de Chilevisión que intentaba registrar su arribo al aeropuerto. Según el relato de la periodista Gabriela López, los familiares de la influencer habrían quitado el celular al camarógrafo y eliminado parte del material grabado.
El momento fue relatado en el programa Plan Perfecto, donde la comunicadora explicó que el equipo realizaba registros con teléfonos debido a las condiciones de la cobertura. Fue entonces cuando, según su versión, los hermanos de Coté López se acercaron al camarógrafo y le quitaron el dispositivo. “Estábamos haciendo todas las grabaciones con celular. Ellos estaban muy molestos, le quitaron el teléfono al camarógrafo y le borraron dos imágenes de esto”, relató Gabriela.
Pero el episodio no habría quedado solamente en el retiro del teléfono. De acuerdo con la periodista, uno de los hermanos incluso habría instado al otro a destruir el aparato. “Rómpele el teléfono. Tíraselo al suelo y rómpele el teléfono”, habría sido la frase pronunciada durante el tenso momento. El camarógrafo, según el relato, advirtió que destruir el equipo podría generarles problemas con las autoridades dominicanas.
La escena ocurrió mientras Coté López era abordada por la prensa tras aterrizar en República Dominicana, pocas horas después de su polémico enfrentamiento con Gala Caldirola en televisión. Ante las preguntas de la periodista, la empresaria habría mostrado un cambio de tono respecto de sus declaraciones anteriores: terminó llorando y manifestando su intención de disculparse con la española.
Hermanos de Coté López protagonizan tenso episodio
El contraste fue llamativo. Mientras López enfrentaba las cámaras y hablaba de la controversia que mantiene con Gala, su entorno familiar protagonizaba el episodio paralelo con el equipo periodístico. La propia Gabriela López describió la situación como extraña y señaló que la empresaria se encontraba “muy somnolienta, como en otro planeta”, mientras sus hermanos discutían con el camarógrafo y su madre intentaba organizar el equipaje para trasladarse al hotel.
El viaje al Caribe ocurre en uno de los momentos más complejos de la polémica. Coté López quedó nuevamente en el centro de la atención después de sus declaraciones sobre Gala y Luis Jiménez, mientras posteriormente habría moderado su postura y mostrado disposición a pedir disculpas. Ahora, el conflicto dejó de estar limitado a las declaraciones televisivas y alcanzó incluso a los equipos de prensa que intentaban cubrir sus movimientos.
Hasta ahora, el episodio fue expuesto públicamente a partir del relato entregado por la periodista y no se conocen antecedentes que permitan establecer si existieron denuncias formales ante las autoridades de República Dominicana. Por eso, las acusaciones sobre el retiro del teléfono, el borrado de imágenes y la supuesta amenaza de destruir el aparato deben entenderse como la versión entregada por el equipo periodístico involucrado.
Lo concreto es que el viaje que debía marcar un respiro para Coté López terminó convirtiéndose en otro foco de polémica. La disputa sentimental ya había cruzado la pantalla; ahora, la tensión alcanzó a quienes estaban intentando registrar lo que ocurría fuera de ella.





