Una fuerte información sacudió este martes al mundo del espectáculo chileno. María Eugenia “Kenita” Larraín se habría separado de su esposo, el empresario argentino Sergio Ader, luego de denunciarlo por presunta violencia intrafamiliar (VIF). La revelación fue realizada por la periodista Fany Mazuela en el programa Chismosos, quien aseguró haber tenido acceso a documentos relacionados con la denuncia.
Según el relato de Mazuela, el caso habría llegado inicialmente al Juzgado de Familia, pero debido a la naturaleza de los antecedentes denunciados, estos habrían sido derivados al Ministerio Público. “Lamentablemente, Kenita Larraín fue víctima de violencia intrafamiliar”, sostuvo la periodista, agregando que recibió documentación que, según afirmó, respaldaría la existencia de la acción judicial.
La acusación apunta además a un supuesto maltrato habitual que, siempre de acuerdo con la versión entregada en televisión, se habría extendido durante años. Mazuela aseguró que las situaciones denunciadas habrían comenzado después del nacimiento de la hija de la pareja, en 2016. “Esto está acreditado en la justicia. Ella hizo una demanda en el Juzgado de Familia”, afirmó durante el programa.
El antecedente más delicado tiene relación con las medidas cautelares que, según la periodista, ya se habrían decretado contra Ader. “Es tal el problema que este señor, Sergio Ader, está ahora con medidas cautelares. Tuvo que abandonar el hogar familiar por orden de la justicia”, señaló Mazuela. Otros reportes que recogieron sus declaraciones indican que también se habría establecido una prohibición de acercamiento y medidas de resguardo para Larraín.
Kenita Larraín se habría separado tras denuncia
La Fiscalía confirma que, en casos de violencia intrafamiliar, los tribunales pueden disponer medidas como la salida del agresor del hogar compartido y la prohibición de acercarse o comunicarse con la eventual víctima. Sin embargo, que una medida cautelar sea decretada no equivale por sí misma a una condena: las responsabilidades penales deben ser determinadas mediante la investigación y el debido proceso.
El quiebre resulta especialmente llamativo por la historia pública de la pareja. Larraín y Ader se casaron en 2015, después de aproximadamente un año de relación, y al año siguiente nació su única hija. En 2022, durante su participación en Juego Textual, la numeróloga había descrito el inicio de la relación como una “atracción fulminante” y relató cómo ambos terminaron construyendo una vida familiar.
Por ahora, Kenita Larraín no ha entregado públicamente una versión sobre la denuncia, mientras que tampoco existe, hasta el momento, una declaración pública de Sergio Ader respecto de las acusaciones difundidas. Mazuela aseguró que intentó comunicarse con la numeróloga y que esta habría dejado el mensaje en visto.
La noticia vuelve a poner a Larraín en el centro de la atención mediática, pero esta vez por un asunto particularmente delicado. Lo relevante ya no está en la farándula ni en las antiguas historias sentimentales de la numeróloga, sino en lo que deberá determinar la justicia respecto de las acusaciones y las medidas de protección que eventualmente se hayan decretado.





