José Antonio Neme sorprendió este jueves al relatar en pleno programa Mucho Gusto que fue víctima de una estafa digital que terminó costándole más de un millón de pesos.
El periodista decidió hacer pública su experiencia para alertar a otras personas sobre un tipo de fraude que utiliza mensajes de texto y sitios web falsificados para engañar incluso a quienes creen estar actuando con precaución.
Según explicó el animador, todo comenzó después de cambiar de automóvil. Mientras esperaba la activación definitiva de su TAG, empezó a recibir mensajes de texto que advertían sobre una supuesta deuda por circular sin el dispositivo.
Convencido de que el cobro era coherente con el proceso de cambio de vehículo, ingresó al enlace enviado en el SMS y fue redirigido a un sitio que replicaba casi a la perfección la apariencia de la página oficial del Ministerio de Obras Públicas. Allí apareció una deuda cercana a los $5.000, monto que decidió pagar sin sospechar que se trataba de un fraude.
El golpe llegó segundos después. Tras ingresar sus datos bancarios y confirmar la operación, recibió la notificación de un cargo por más de $1,2 millones, muy superior al monto que creía estar cancelando.
José Antonio Neme revela millonaria estafa por SMS
El periodista relató que inmediatamente contactó a su banco, bloqueó sus tarjetas y modificó todas sus claves de acceso, además de iniciar el proceso de denuncia ante las autoridades correspondientes. Durante el programa reconoció que actuó con apuro y que esa decisión fue aprovechada por los delincuentes.
Lejos de quedarse solo en el relato personal, Neme aprovechó el espacio para entregar una recomendación que hoy repiten especialistas en ciberseguridad: nunca ingresar a páginas oficiales a través de enlaces recibidos por SMS o aplicaciones de mensajería.
La forma más segura es escribir directamente la dirección del sitio en el navegador o utilizar las aplicaciones oficiales de cada institución, evitando actuar bajo presión o sensación de urgencia.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el crecimiento de las estafas digitales en Chile. Los ciberdelincuentes perfeccionan constantemente sus técnicas para imitar plataformas oficiales y generar confianza en las víctimas, utilizando mensajes relacionados con multas, TAG, encomiendas o beneficios estatales.
La experiencia del conductor de Mega demuestra que el fraude ya no distingue edad, profesión ni nivel de conocimiento tecnológico: basta un momento de distracción para que una operación aparentemente inofensiva termine transformándose en una millonaria pérdida económica.





