La polémica sigue persiguiendo a Francisco Kaminski, y esta vez no es por una infidelidad o una crisis mediática: es por dinero. Un contador identificado como Cristian Pereira lo acusó públicamente de deberle más de $6,5 millones de pesos tras un negocio frustrado en 2025 que buscaba traer al salsero José Luis “El Puma” Rodríguez a un evento en Puerto Montt.
Pereira, quien trabajó con Kaminski desde 2015 y sostuvo una relación profesional que derivó en una amistad, relató en un video difundido por la influencer Claudia Ossandón que el animador le solicitó dinero —para cubrir gastos como pasajes, hotel, catering y ambulancia— con la promesa de devolverlo una vez que la ticketera liquidara las ganancias del show.
Nunca recibió los pagos. “He insistido en todos los tonos, de todas las formas para que se me pague… y no cumplió”, afirmó Pereira.
Este episodio no es un caso aislado, sino el más reciente de una serie de líos financieros que han marcado la carrera de Kaminski en los últimos años.
Kaminski en picada
La audiencia recuerda que en 2025 el animador reconoció públicamente estar aquejado por deudas millonarias fruto de malas decisiones empresariales, incluido un quiebre con prestamistas que lo habría dejado con obligaciones de hasta cientos de millones de pesos, lo que incluso habría afectado su estabilidad y proyectos laborales.
La denuncia del contador ha encendido nuevamente las alarmas sobre la reputación del otrora rostro querido de la televisión chilena. Para muchos críticos, esta nueva acusación ratifica la idea de un Kaminski que no solo ha perdido brillo en pantalla, sino también credibilidad fuera de ella. Hasta ahora, el comunicador —quien también registra vínculos financieros complejos con figuras y productores del medio— no ha emitido una respuesta pública frente a la acusación vigente.
La historia subraya una pregunta inquietante para el espectador: ¿qué queda de la figura mediática cuando las luces se apagan y las deudas cobran protagonismo? En el caso de Kaminski, la respuesta parece caer más del lado de la desconfianza que del resiliente comeback que él mismo intentó construir tras sus crisis personales y laborales.











