Lo que comenzó como un misterio íntimo terminó en un adelanto de historia familiar para Mariana di Girolamo, la actriz chilena que ha sido noticia por su trabajo en cine y televisión, y que ahora transita por una etapa completamente nueva: la maternidad. Tras mantener en reserva gran parte de su embarazo, un reciente baby shower entre amigas y cercanos terminó revelando el sexo del bebé que espera junto a su pareja, el DJ Sebastián Román: según registros compartidos en redes sociales, la pareja está esperando una niña.
La revelación se dio gracias a su colega Carmen Zabala, quien publicó historias en Instagram desde la celebración que incluían un globo rosado con el mensaje “es una niña”, junto a una foto de Mariana con una corona y una banda que la proclamaba “Futura mamá”. La escena, aparentemente sencilla y familiar, llevó a muchos seguidores a reinterpretar la presencia y ausencia de Di Girolamo en eventos públicos recientes, como su notable ausencia en los Premios Caleuche 2026, donde estaba nominada y que coincidió con la recta final de su embarazo.
Reveló en su baby shower que espera una niña
Este momento vital llega para la actriz en un punto alto de su carrera —recientemente nominada y consolidada como una de las figuras más relevantes del teatro y la pantalla chilena— pero también evidencia una decisión consciente de priorizar su vida personal sobre la sobreexposición mediática. Desde que anunció a principios de año que sería madre, con una foto luciendo su avanzado embarazo, Di Girolamo ha compartido detalles solo esporádicamente, eligiendo preservar muchos aspectos lejos del escrutinio público.
El baby shower, íntimo y lleno de complicidad entre amigas, dejó ver además la peculiar mezcla entre lo personal y lo simbólico: el uso de la frase “mother of dragons” —compartida en redes por Zabala y asociada a la conocida referencia cultural de Game of Thrones— ofrece un guiño a la personalidad fuerte y artística de la actriz, que refleja su estilo expansivo incluso en una celebración familiar.
Lejos de ser solo una nota de farándula, esta revelación plantea una reflexión más amplia sobre cómo figuras públicas manejan los límites entre su arte y su vida privada en la era de las redes: di Girolamo ha sabido convertir una etapa profundamente humana en parte de su narrativa pública sin ser consumida por ella, un equilibrio que no siempre logran quienes transitan por la fama.












