La historia entre Marité Matus y Camilo Huerta parecía haber quedado atrás después de meses marcados por conflictos judiciales, acusaciones cruzadas y una mediática separación. Sin embargo, una nueva investigación que involucra al exchico reality volvió a instalar el nombre de ambos en la agenda del espectáculo nacional. Esta vez, la empresaria decidió hablar públicamente luego de conocerse una orden de detención contra su expareja en una causa relacionada con presuntos delitos de tráfico de drogas, asociación ilícita y lavado de activos.
La reacción de Matus fue breve, pero contundente. Durante una conversación con el programa televisivo «Zona de Estrellas», la empresaria fue consultada sobre los antecedentes que involucran a Huerta. Su respuesta no dejó espacio para interpretaciones: «Fuerte la noticia, pero no me sorprende. Te juro que no me sorprende. No tengo nada que ver con esto, estoy tranquila», afirmó.
Marité Matus rompe el silencio
La declaración adquiere una relevancia especial si se considera el complejo historial que ambos han protagonizado durante los últimos meses. La expareja enfrentó una serie de disputas legales derivadas del proceso de divorcio, además de una querella por injurias y calumnias que terminó con un acuerdo judicial. Incluso, hace apenas unos días, Matus aclaró públicamente el alcance de las disculpas que debió presentar ante los tribunales, insistiendo en que sus declaraciones anteriores habían sido malinterpretadas.
El nuevo escenario judicial que enfrenta Camilo Huerta vuelve a poner bajo la lupa una historia que parecía cerrada. Mientras la investigación avanza, las autoridades intentan establecer el grado de participación de los involucrados en la causa. En paralelo, las palabras de Marité Matus reabrieron un debate que trasciende el ámbito judicial y se instala en el terreno de la credibilidad, las relaciones personales y el impacto mediático que generan los conflictos entre figuras públicas.
Por ahora, la empresaria insiste en mantenerse al margen. «Estoy tranquila», aseguró. Una frase breve, pero suficiente para dejar en evidencia que, pese al tiempo transcurrido desde la ruptura, la historia entre ambos continúa generando titulares y alimentando la atención pública.





