La calma aparente de Mundos Opuestos, el reality que mantiene a Canal 13 como líder de sintonía en las noches televisivas, se rompió este lunes con una pelea tan real como polémica que promete alimentar el circo mediático alrededor del encierro. La chispa la encendió Princeso, el influencer más odiado y querido de esta edición, con una provocación que terminó detonando la furia del uruguayo Juan Pedro Verdier y obligó a la producción a intervenir en pleno set.
Todo comenzó antes del Juego de Salvación, cuando Princeso lanzó su lapidaria frase para tensar aún más el ambiente: “El rating soy yo”. Esa declaración no solo desafió a Verdier, sino que puso en evidencia lo que muchos sospechan detrás de cámaras: algunos participantes buscan protagonismo a cualquier precio, incluso a costa de la convivencia y el respeto.
Mundos Opuestos en llamas
La respuesta no se hizo esperar. Juan Pedro, visiblemente irritado, acusó al influencer de faltar al respeto y de vivir de la cámara más que de la competencia, lo que derivó en gritos, empujones y un forcejeo que obligó a otros concursantes y a la producción a poner orden. “No te hagas el vivo… no me pongas la mano encima”, llegó a exclamar Verdier en el pico de la pelea, reflejando el nivel de tensión que se vive en el encierro.
El conflicto no solo quedó en palabras: la escena provocó reacciones internas, con participantes como Chilota rompiendo en llanto tras recordar experiencias traumáticas de violencia, y con un debate implícito sobre los límites del reality y la responsabilidad emocional de quienes aceptan entrar a este tipo de formato televisivo.
Lo irónico del episodio es que, pese a la violencia verbal y física contenida, la pelea solo parece haber fortalecido el tirante rating del programa. “Mundos Opuestos” no solo lidera su franja con más de medio millón de espectadores por minuto, sino que alimenta una conversación pública donde rivalidades como la de Juan Pedro y Princeso son moneda corriente, garantizando que la audiencia no pierda el rumbo ni un segundo.
Este capítulo explosivo evidencia que el formato no ha perdido su capacidad para generar temas de conversación, y que, lejos de suavizarse con el tiempo, los conflictos internos pueden ser la carta más fuerte para mantener a Canal 13 en la cima de la televisión chilena. ¿Hasta cuándo el rating justificará la tensión extrema entre participantes? Ese, por ahora, parece ser el verdadero juego dentro de Mundos Opuestos.
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