Mariana Derderian volvió a hablar públicamente sobre uno de los dolores más profundos de su vida. La actriz participó como primera invitada en “Un día a la vez”, nuevo programa digital conducido por Pablo Canaliza, instancia en la que abordó la muerte de su hijo Pedro y el complejo proceso de duelo que ha enfrentado desde la tragedia ocurrida en mayo de 2024.
El espacio propone encuentros de canalización con personas fallecidas, según la descripción del propio programa. En ese contexto, Canaliza transmitió a Derderian distintos mensajes que, dentro de la dinámica del espacio, atribuyó a su fallecido hijo. La conversación rápidamente adquirió un tono íntimo cuando la actriz planteó una de las preguntas que más la inquietan: si Pedro comprendía realmente cuánto lo ama.
“Cuando ayer te decía ‘¿él entiende que yo lo amo’? tú me decías sí”, recordó Mariana, haciendo referencia a una conversación previa que había mantenido con el comunicador. La respuesta fue categórica: “Nunca dejó de entenderlo”. Sin embargo, la actriz insistió en su preocupación y confesó que sentía que su hijo quizá no alcanzaba a dimensionar la magnitud de ese amor.
Fue entonces cuando Canaliza planteó, dentro de la conversación, que Pedro sabría que tanto él como su hermana habían sido profundamente queridos. La actriz no intentó esconder la intensidad de sus sentimientos: “Es que es muy grande, no me cabe en el pecho el amor, que me desborda”, respondió.
Pero el momento que terminó dejando a Derderian en silencio llegó después. Canaliza le formuló una pregunta aparentemente sencilla, pero cargada de significado: “Y cuando nació, ¿lo querías menos?”. Mariana respondió que no. Entonces vino la reflexión que cambió el tono de la conversación: “Y si lo quieres lo mismo que cuando nació, ¿por qué cuando murió lo lloraste tanto?”.
El comunicador continuó desarrollando su propia mirada sobre el duelo y cuestionó la tendencia a idealizar a quienes fallecen. “Yo no quiero a la gente más cuando fallece”, planteó, antes de señalar que una persona no necesariamente se transforma en alguien “santo” o perfecto después de morir, sino que sigue siendo la misma persona que conocimos y que simplemente dejamos de ver.
Mariana Derderian quedó en silencio
La reflexión dejó a Mariana sin palabras durante algunos segundos. Luego, lejos de cerrar el tema, la actriz respondió con otra pregunta que abrió una conversación todavía más profunda sobre la muerte y la memoria: “¿Por qué la gente que muere es toda buena?”.
La escena adquiere especial relevancia considerando que Derderian ha hablado anteriormente de la necesidad de enfrentar su duelo sin borrar el dolor. En diciembre de 2024, meses después de la muerte de Pedro, la actriz había explicado que, pese a la tragedia, prefería agradecer por los seis años que pudo compartir con su hijo y afirmó que siempre habría elegido tenerlo.
Más recientemente, en 2026, Derderian también ha abordado públicamente su proceso de duelo y ha reconocido que ha encontrado determinadas formas de consuelo para convivir con la ausencia. En una conversación con María Luisa Godoy, aseguró que cree que volverá a encontrarse con su hijo en otra realidad y explicó que su manera de mirar la vida cambió radicalmente después de la tragedia.
Así, la conversación con Pablo Canaliza no solo volvió a poner a Pedro en el centro de la historia, sino que abrió una discusión mucho más universal: qué hacemos con el amor cuando la persona que amamos ya no está y por qué tendemos a convertir a los muertos en versiones idealizadas de quienes fueron en vida. Para Mariana, la respuesta sigue siendo parte de un duelo que no parece tener una fecha de término.





