Lo que comenzó como un viaje romántico para celebrar San Valentín terminó en una pesadilla de supervivencia en las alturas de Atacama, donde una pareja antofagastina pasó más de tres días perdida en medio del desierto a más de 4.300 metros sobre el nivel del mar antes de ser rescatada con vida gracias a un operativo intenso y coordinado de Carabineros y equipos de emergencia.
Kevin Gebert (27) y Valentina Lorca (25) salieron el 14 de febrero rumbo al sector de Lagunas Bravas y el Salar de Pedernales, con la ilusión de un fin de semana en la naturaleza. Sin embargo, su aventura se complicó cuando el vehículo todoterreno quedó enterrado en la pampa bajo condiciones climáticas extremas y comunicaciones nulas, dejándolos sin posibilidad de pedir ayuda de inmediato.
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Lo extraordinario no fue solo que sobrevivieran —temperaturas nocturnas bajo los -7 grados y el mal de altura golpeando sus cuerpos— sino que, ante la adversidad, tomaron decisiones que, paradójicamente, potenciaron su rescate. Según relataron, pasaron las noches dentro del automóvil, racionando los alimentos y manteniendo encendido el motor para combatir el frío, mientras que instalaron una silla alejada del vehículo para mejorar la visibilidad desde el aire, una estrategia que finalmente llamó la atención de los helicópteros que sobrevolaban la zona.
Amor y supervivencia en la cordillera
“No estábamos preparados como debíamos, faltó equipamiento de comunicación y emergencia”, reconoció Kevin en la entrevista tras el rescate, asumiendo parte de la responsabilidad por el desenlace peligroso de su travesía. A pesar de ello, ambos destacaron cómo su vínculo emocional los mantuvo unidos y enfocados, apoyándose mutuamente para no sucumbir al pánico durante las largas horas de incertidumbre.
En paralelo, sus familias vivieron jornadas de angustia extrema. El padre de Valentina calificó la espera como “vivir el infierno”, una tortura emocional que solo terminó cuando los rescatistas confirmaron que estaban con vida y en condiciones estables, aunque afectada por el estrés y el cansancio.
Este episodio, además de un rescate exitoso, plantea una reflexión dura sobre la irresponsabilidad en zonas de alta montaña sin preparación adecuada, y cómo incluso jóvenes con habilidades —como Kevin, con experiencia en rutas 4×4— pueden quedar a merced del ambiente cuando las condiciones cambian. La historia de Kevin y Valentina no solo narra un rescate dramático; es también una advertencia sobre los límites entre aventura y riesgo mortal.











