En medio del proceso de traspaso de mando en la Secretaría General de Gobierno (Segegob), la ministra saliente Camila Vallejo desató una nueva polémica al ser consultada por un periodista sobre su relación con su sucesora, Mara Sedini, y terminó dando una respuesta que dejó más preguntas que certezas sobre qué están realmente midiendo los medios y la prensa política.
La escena ocurrió tras la bilateral que selló el traspaso institucional con Mara Sedini, en la que, más allá de entregar carpetas y detalles técnicos sobre la gestión de la vocería, la pregunta no fue por el contenido del relevo, sino por comparaciones personales entre ambas ministras. La consulta, lejos de centrarse en logros o diferencias políticas objetivas, apeló directamente a un juego de percepciones y competencias que Vallejo no dudó en confrontar de frente.
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Camila Vallejo responde con dureza
“Suele compararse siempre a mujeres. Yo creo que hay que preguntarse por qué se tiende a poner el foco particularmente en las mujeres para hacer una especie de comparación, instalar lógicas de competencia”, respondió la jefa de la Segegob con un tono que no dejó lugar a eufemismos. Para ella, este tipo de preguntas —más habituales en pasillos mediáticos que en oficinas de gobierno— alimentan dinámicas que no aportan al debate público y desvían la atención de lo que realmente debería importar: la continuidad del trabajo y la gestión pública en plena transición de gobierno.
La réplica de Vallejo no cayó en saco roto: en redes sociales y círculos políticos algunos la aplaudieron por desafiar un enfoque superficial, mientras otros criticaron que la ministra haya “politizado” una consulta que podría haber sido un intento inocuo de titular. En todo caso, la frase apunta a algo más profundo: en política, las mujeres siguen siendo objeto de una lupa comparativa que rara vez se aplica a sus pares varones, una tensión que Vallejo expuso sin ambages ante la prensa.
Por su parte, la propia Mara Sedini, quien asumirá el cargo el próximo 11 de marzo en el gobierno que encabezará José Antonio Kast, ha intentado relativizar las comparaciones, insistiendo en que cada quien trae su trayectoria y sello propio al puesto. Juntas, las palabras de Vallejo y la recepción del traspaso dejan ver que, más allá de la diplomacia republicana del papel, hay una disputa simbólica en cómo se narra el recambio político de mujeres visibles en roles de alta exposición pública, un desafío que la prensa también deberá replantearse si quiere aportar a un debate más serio y menos estereotipado.















