El espanto cruzó los muros del Complejo Penitenciario de La Serena y dejó al descubierto uno de los episodios más brutales registrados al interior de una cárcel chilena en el último tiempo. Un joven interno fue identificado como el autor de un crimen que no solo terminó en homicidio, sino que escaló a un acto de canibalismo que hoy remece a Gendarmería y al Ministerio Público.
De acuerdo con los antecedentes que comenzaron a filtrarse tras el hallazgo, todo quedó al descubierto durante el procedimiento de desencierro. Fue ahí cuando funcionarios penitenciarios detectaron que uno de los reos yacía sin vida al interior de la celda, con heridas cortopunzantes en el cuello, ataque que —según las primeras diligencias— habría sido perpetrado por su propio compañero de módulo.
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Horror en cárcel de La Serena
Pero lo más perturbador vendría después. Fuentes vinculadas a la investigación sostienen que el agresor no se detuvo tras el asesinato. Por el contrario, habría consumido parte del rostro de la víctima, configurando un acto de canibalismo que elevó el caso a un nivel de violencia pocas veces visto en el sistema penitenciario nacional.
El propio imputado habría confesado su responsabilidad, intentando justificar su actuar con argumentos que ahora están siendo analizados por peritajes psicológicos y psiquiátricos. Su declaración, lejos de cerrar el caso, abrió nuevas interrogantes sobre su estado mental y sobre las condiciones de seguridad al interior del recinto penal.
Desde Gendarmería confirmaron que el hecho fue informado de inmediato al Ministerio Público, iniciándose una investigación para esclarecer la dinámica exacta del crimen y eventuales responsabilidades administrativas. Mientras tanto, el brutal episodio vuelve a poner bajo la lupa la convivencia carcelaria, los protocolos de vigilancia y el manejo de internos con perfiles de alta peligrosidad.
Un crimen que no solo impacta por su crudeza, sino que deja instalada una pregunta incómoda: ¿qué tan preparados están los recintos penitenciarios para anticipar —o contener— horrores de esta magnitud?










