La viralización de un video perturbador ha provocado una oleada de rechazo ciudadano e indignación por maltrato animal en pleno corazón de una faena minera en Tierra Amarilla. En las imágenes, grabadas por un trabajador del lugar, se ve cómo una persona sumergía cachorros recién nacidos en un balde con agua hasta provocarlos la muerte, un acto que no solo ha generado repudio en redes sociales, sino que también activó una investigación penal por maltrato animal.
El hecho habría ocurrido el pasado 24 de enero en la faena Amaz-Amolana, donde testigos observaron a un sujeto sacar dos camadas de cachorros —de apenas unos ocho días de vida— desde debajo de un container y ahogarlos en forma deliberada, según el testimonio de quien grabó el registro. Mientras seis de esos animales perecieron, otros cuatro lograron ser rescatados junto a su madre, afirman presentes en el sitio.
Indignación en Atacama
La situación escaló rápidamente tras la difusión del video en redes sociales, lo que llevó a detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI Copiapó a intervenir en flagrancia en coordinación con la Fiscalía Local. La diligencia permitió acreditar el delito de maltrato animal y detener al responsable, un hombre de 54 años con antecedentes policiales, quien fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Copiapó.
En la audiencia de control de detención, la Fiscalía formalizó investigación por maltrato animal, decretando un plazo de investigación de 90 días y medidas cautelares contra el imputado, en medio de un clima de fuerte condena social. La PDI informó que los cachorros rescatados fueron entregados a particulares para su cuidado y eventual adopción, mientras que otros animalistas y vecinos de la zona han convocado a acciones comunitarias para apoyar a la madre de los canes sobrevivientes.
La escena, tanto por su crudeza como por haberse desarrollado en un contexto laboral y productivo, ha reabierto el debate sobre la ética, la supervisión de faenas mineras y la responsabilidad de las empresas y sus trabajadores frente a la protección animal en áreas rurales o industriales, donde la fauna muchas veces queda desprotegida. El caso continúa en investigación y podría derivar en medidas más severas si se establecen responsabilidades más allá del detenido, incluyendo posibles falencias de protocolos internos en la faena minera.
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