La interna del Partido de la Gente dejó de ser una disputa política para convertirse en un conflicto abierto con acusaciones de alto calibre. Esta vez, quien encendió la mecha fue el diputado Cristián “Dr. File” Contreras, que no solo cuestionó su salida de la bancada, sino que puso sobre la mesa una duda incómoda: el manejo de los recursos del partido.
El parlamentario —recientemente apartado de la bancada del PDG— aseguró que ya había advertido situaciones irregulares al interior de la colectividad, pero que estas no fueron abordadas. Ahora, decidió hacerlo público. Su foco es claro: los dineros provenientes del Servicio Electoral (Servel), que según plantea, deben ser explicados con total transparencia.
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Dr. File acusa irregularidades en el PDG
La acusación no es menor. “Que aclaren qué hacen con la plata”, ha sido el eje de sus declaraciones, apuntando directamente al liderazgo de Franco Parisi y a la estructura interna del partido. En su versión, no se trata de diferencias políticas menores, sino de un problema de fondo que —según su relato— motivó su marginación.
Desde el PDG, en tanto, el conflicto se ha intentado encuadrar en otro terreno: indisciplina interna, diferencias de estrategia y cuestionamientos al desempeño del diputado. Pero esa versión choca con el relato de Contreras, quien insiste en que su salida no fue casual, sino consecuencia directa de haber “tocado temas sensibles”.
El episodio vuelve a instalar una tensión conocida en la política chilena: la distancia entre el discurso de transparencia y las prácticas internas de los partidos. Más aún en una colectividad como el PDG, que construyó su identidad precisamente en oposición a la “vieja política”.
Porque cuando las críticas vienen desde dentro, el golpe es distinto. Y en este caso, no es solo una disputa de poder: es una acusación que, de escalar, podría obligar a dar explicaciones mucho más allá de los micrófonos. La pregunta ya está instalada. Y no es menor: ¿quién responde por la plata?









