En medio del escándalo que tiene a Gyvens Laguerre en prisión preventiva por su presunta participación en el homicidio del empresario Jaime Solanes, los ex integrantes de Reggaeton Boys, David Versailles y Pierre Desarmes, decidieron hoy romper el silencio y ofrecer una versión propia que mezcla decepción, frustración y un reclamo que va más allá de lo judicial.
En una conversación francamente desgastada con la prensa, Versailles reconoció que el vínculo entre ellos y Gyvens se fue deteriorando con los años, hasta el punto que “ni siquiera supimos bien en qué momento ocurrió el cambio” tras reencontrarse en 2022, doce años después de su separación inicial en 2010. Desarmes, por su parte, no esquivó el bulto: “Teníamos problemas personales”, admitió, y aseguró que la decisión de no hablar hasta ahora obedeció más al acoso mediático que al deseo de guardar silencio.
También te puede interesar
Reggaeton Boys rompe el silencio
Esta declaración pública ocurre en un contexto donde la defensa de separar la trayectoria artística del drama judicial ya había sido expuesta por ellos mismos: desde antes, Versailles y Desarmes han sido insistentes en recalcar que Gyvens no es miembro de la agrupación desde hace más de una década y que esa asociación los ha perjudicado profesionalmente.
Han relatado cómo el nombre del excompañero y su imagen compartida en notas antiguas obligaron a cancelaciones y pausas en su trabajo hace casi tres meses, porque productores y contratantes los seguían vinculando con un caso que, dicen, no tiene nada que ver con ellos.
Más allá de las explicaciones técnicas y la cronología de distanciamiento, lo que Versailles y Desarmes dejan ver es un agudo malestar por el agotamiento de ser arrastrados por un relato que no les pertenece. “Nosotros hemos estado remando, sacando temas y videos, haciendo giras… ¿y ahora lo único que les interesa a algunos medios es esto?”, fue el reproche directo que lanzó David, visiblemente irritado por la insistencia en vincular a Reggaeton Boys con una causa que ellos mismos reclaman haber superado hace años.
En su reflexión más cruda, el dúo pidió que se deje de fusionar su identidad artística con la polémica legal de su ex compañero. No solo porque —según sostienen— no se puede “dar crédito” a los hechos hasta que exista un veredicto claro, sino porque la presión mediática ha terminado obstruyendo su carrera y su sustento familiar. “Si él tuviera algún tipo de participación, lo lamentaría muchísimo”, sumó Pierre, subrayando que, pese a todo, mantiene un respeto personal por Gyvens, sin dejar de reclamar distancia profesional.











