El Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago, tras 14 meses de audiencias y un juicio que convocó tensiones políticas y sociales, decidió absolver este martes al ex teniente coronel de Carabineros <strong data-start="335" data-end="353">Claudio Crespo</strong> en el emblemático caso del diputado electo <strong data-start="397" data-end="415">Gustavo Gatica</strong>, quien perdió la visión durante una manifestación del estallido social de 2019. El veredicto, que exime a Crespo de responsabilidad penal pese a la gravedad de los hechos, ha encendido de nuevo el debate sobre impunidad y justicia en Chile. La absolución ha sido un balde de agua fría para quienes esperaban que la justicia sancionara a quien muchos sectores señalan como responsable directo de uno de los casos más simbólicos de violencia estatal de la última década. La Fiscalía Metropolitana Centro Norte había solicitado penas de hasta 12 años de cárcel para Crespo por apremios ilegítimos con resultado de lesiones gravísimas, basándose en pericias, declaraciones de testigos y el propio relato de Gatica sobre cómo perdió la vista tras un disparo de perdigones. <h3>Tribunal absuelve a Claudio Crespo</h3> Antes de la lectura del fallo, el propio Gatica expresó en tribunales que fue “difícil escuchar a quien te disparó” y que esperaba encontrar “alguna luz de humanidad” en el acusado, algo que, según dijo, no apareció. El diputado electo anunció que, de no mediar una condena, acudiría a todas las instancias legales disponibles para buscar justicia. Sus palabras no solo revelan la herida personal, sino la frustración de miles que ven en este juicio una prueba de la capacidad del sistema judicial para responder a crímenes de la represión estatal. Por su parte, la defensa de Crespo había desplegado una estrategia agresiva en las semanas previas, acusando a la Fiscalía de un “trato desigual” y de sostener un sesgo en la investigación, incluso sugiriendo que la persecutora Ximena Chong tenía vínculos ideológicos con sectores del estallido social, una afirmación que polarizó aún más el proceso en los medios y redes sociales. Crespo, en su última declaración, también habló de “persecución” y cuestionó abiertamente el enfoque del Ministerio Público. Las manifestaciones y contramanifestaciones que rodearon el veredicto, con adherentes tanto a favor como en contra de Crespo congregados en las afueras del Centro de Justicia, reflejan una sociedad aún fracturada. La absolución del ex oficial —quien aparece en varios registros mediáticos acusando a manifestantes o despreciando protocolos de uso de fuerza— abre nuevamente el debate sobre <strong data-start="2786" data-end="2819">responsabilidad institucional</strong>, <strong data-start="2821" data-end="2842">memoria histórica</strong> y <strong data-start="2845" data-end="2864">verdad judicial</strong> en uno de los procesos más sensibles desde el estallido social de 2019.