En una ceremonia cargada de emoción y contradicciones, el animador Daniel Fuenzalida pronunció un discurso que no solo despidió al periodista Andrés Caniulef, fallecido el pasado 9 de enero a los 48 años, sino que también lanzó una crítica tácita al mundo televisivo que rodea este tipo de tragedias.
Fue una mezcla de gratitud, recuerdos y una mirada frontal a la compleja relación entre compañeros de pantalla y seres humanos tras las cámaras.
Desde la Capilla San Cirilo en San Bernardo, donde se realizó el funeral, Fuenzalida no se limitó a hablar del legado profesional de Caniulef, sino que se adentró en la historia compartida de ambas vidas, marcada por experiencias de dolor y rehabilitación que los unieron más allá del trabajo en televisión.
“Somos hermanos del mismo dolor”, dijo, dejando en claro que lo que los vinculaba era una comprensión profunda del sufrimiento humano, no solo la fama o la farándula.
“Somos hermanos del mismo dolor”
El animador también abordó la polémica crítica pública del fotógrafo Jordi Castell, quien cuestionó el cúmulo de mensajes y gestos de condolencia que surgieron en torno a la muerte de Caniulef, señalándolos como hipócritas.
En su discurso y posterior declaración, Fuenzalida defendió con firmeza la dedicación profesional y la calidad humana de su colega, describiendo cómo Caniulef lo acompañó en momentos difíciles de su propia vida, como la pérdida de sus padres. Esos vínculos, según expuso, no se reducen a una simple narrativa mediática, sino que tienen raíces en experiencias compartidas de vulnerabilidad real.
La participación de Fuenzalida en la despedida no fue casualidad ni un gesto protocolar: la familia de Caniulef lo agradeció públicamente por el apoyo que le brindó en años recientes, incluyendo momentos de rehabilitación emocional del periodista fallecido.
El padre y otros cercanos destacaron cómo el animador estuvo presente en etapas duras de la vida de Andrés, incluso cuando no eran amigos cotidianos, lo que añadió un matiz de amistad forjada en historias difíciles y no en historias superficiales de farándula.
Revisa el discurso completo en este link de Página 7.















