El invierno llegó acompañado de un nuevo golpe al bolsillo de los chilenos. Tras las recientes alzas en las cuentas de la electricidad, muchas familias comenzaron a buscar fórmulas para enfrentar un gasto que cada mes pesa más en el presupuesto.
En un escenario donde mantener la calefacción encendida parece una necesidad y no un lujo, especialistas coinciden en que el ahorro energético no depende únicamente de apagar las luces, sino de cambiar hábitos que suelen pasar inadvertidos.
Uno de los principales focos de consumo está en los sistemas de calefacción eléctrica. Estufas, calefactores y aire acondicionado en modo calor pueden disparar el gasto si permanecen encendidos durante varias horas seguidas.
Los expertos recomiendan privilegiar una buena aislación del hogar, cerrar puertas y ventanas, utilizar cortinas gruesas y concentrar el calor en las habitaciones que realmente se están utilizando. De esa forma, los equipos funcionan durante menos tiempo y con mayor eficiencia.
Alza en la cuenta de la luz golpea los hogares
El consumo fantasma también sigue siendo uno de los grandes enemigos del ahorro. Televisores, computadores, cargadores, consolas de videojuegos y otros aparatos continúan utilizando electricidad aunque permanezcan en modo de espera.
Desenchufarlos cuando no se ocupan o utilizar regletas con interruptor puede representar una reducción importante del consumo acumulado durante todo el mes. A ello se suma el uso de ampolletas LED, el aprovechamiento de la luz natural y la elección de electrodomésticos con mejor eficiencia energética.
En medio del aumento sostenido de las tarifas, las recomendaciones de los especialistas apuntan a una idea simple: consumir mejor antes que consumir menos.
El desafío para los hogares ya no pasa solo por reducir la cuenta de la luz, sino por hacerlo sin sacrificar confort ni seguridad durante los meses más fríos del año. En un contexto donde el costo de la energía continúa siendo motivo de preocupación para miles de familias, adoptar hábitos de eficiencia dejó de ser una opción y comienza a convertirse en una necesidad cotidiana.





