Un procedimiento policial terminó con un desenlace fatal durante la jornada de este viernes 30 de octubre en la comuna de Colina, Región Metropolitana. Un ciudadano colombiano de 26 años murió luego de recibir disparos de Carabineros durante un control de identidad en el sector de Rosita Serrano con Lo Seco, en la población Claudio Arrau 2. Lo que comenzó como una fiscalización preventiva terminó convertido en un enfrentamiento armado que conmocionó a los vecinos del sector.
De acuerdo con los primeros antecedentes, funcionarios de la 30ª Comisaría de Radiopatrullas e Intervención Policial realizaban controles cuando intentaron fiscalizar al hombre. En ese momento, según la versión policial, el individuo habría sacado una pistola desde sus vestimentas y apuntado directamente contra los uniformados. Ante la amenaza, uno de los carabineros utilizó su arma de servicio.
El coronel Mauricio Apablaza explicó la reacción de los funcionarios y sostuvo que el individuo habría extraído el arma sin mediar provocación. “Al ver en peligro su integridad física efectúa disparos a esta persona, abatiéndola en el lugar”, señaló la autoridad policial. El fiscal Jorge Muñoz, de la Fiscalía Centro Norte, indicó preliminarmente que los funcionarios realizaron alrededor de tres disparos.
El hombre recibió un impacto en la zona del tórax y cayó en plena vía pública. Tras el procedimiento, los carabineros realizaron maniobras de primeros auxilios para intentar salvarle la vida, pero los esfuerzos resultaron infructuosos y se confirmó su fallecimiento en el lugar.
Colina bajo tensión: investigan el uso del arma de servicio y los antecedentes del fallecido
La investigación también deberá establecer las circunstancias exactas en que se produjo el enfrentamiento. La Brigada de Homicidios Centro Norte de la Policía de Investigaciones quedó a cargo de las diligencias para reconstruir la secuencia del procedimiento y verificar los antecedentes entregados por Carabineros y la Fiscalía.
Uno de los datos que llamó la atención de las autoridades es que el fallecido mantenía una orden de detención pendiente por el delito de robo con intimidación, según los antecedentes preliminares entregados por la policía. Además, en el lugar fue encontrada el arma que presuntamente habría utilizado para amenazar a los funcionarios y una bolsa cuyo contenido sería marihuana, de acuerdo con reportes del procedimiento.
El episodio también generó momentos de tensión entre los residentes y el personal policial. Una vecina del sector relató a Radio ADN cómo escuchó las detonaciones mientras realizaba labores de limpieza en su edificio. “Yo estaba limpiando una escalera de mi block y siento dos balazos”, contó. Al acercarse para observar lo ocurrido, aseguró que vio al hombre tendido en el suelo.
La situación escaló posteriormente cuando algunos vecinos comenzaron a lanzar piedras contra los funcionarios policiales, lo que motivó el uso de elementos disuasivos, entre ellos una bomba lacrimógena, para controlar los incidentes.
El procedimiento vuelve a instalar el debate sobre los riesgos que enfrentan los funcionarios policiales durante los controles preventivos y el uso de armas de servicio en situaciones de amenaza. Sin embargo, también será fundamental que las diligencias investigativas permitan esclarecer de manera independiente cómo se desarrolló el enfrentamiento y si la respuesta policial se ajustó a los protocolos vigentes.
Por ahora, la muerte del hombre permanece bajo investigación y su identidad deberá ser confirmada oficialmente. La Fiscalía y la PDI tendrán que determinar la dinámica exacta de los hechos, mientras las autoridades reúnen los antecedentes necesarios para cerrar las interrogantes que dejó el operativo en Colina.





