La violencia de las encerronas volvió a golpear en Santiago, esta vez con una víctima conocida: la periodista Mónica Rincón. La conductora de CNN Chile fue interceptada cerca de la medianoche mientras regresaba a su domicilio después de terminar su jornada laboral. Un grupo de delincuentes armados bloqueó su paso y la obligó a entregar su automóvil en medio de amenazas y disparos al aire.
El ataque ocurrió en el enlace de la Autopista Central con Costanera Norte, cuando otro vehículo frenó bruscamente delante del que conducía la comunicadora. Desde allí descendieron varios sujetos que la intimidaron con armas de fuego. La maniobra, ejecutada en cuestión de segundos, dejó a Rincón expuesta a una situación de alto riesgo, sin posibilidad segura de continuar su trayecto.
Según explicó el fiscal de la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, Felipe Olivari, los asaltantes no solo se llevaron el vehículo: también huyeron con otras pertenencias de la periodista. El persecutor detalló la dinámica del ataque y confirmó que los delincuentes utilizaron armas para obligarla a descender.
Un colega la auxilió tras el violento asalto
“Armados con pistolas, la intimidan, la amenazan, la obligan a bajarse del automóvil, disparan al aire y se van a la fuga”, señaló el fiscal Olivari al describir el procedimiento. La investigación también permitió establecer que se encontró evidencia balística en el lugar, lo que respaldó el relato sobre los disparos efectuados durante el robo.
Tras el asalto, un colega que transitaba por el sector advirtió lo ocurrido y acudió en ayuda de la periodista. La trasladó hasta una comisaría para que pudiera denunciar el delito. Rincón no sufrió lesiones físicas, pero el episodio volvió a evidenciar el nivel de violencia al que quedan expuestos los conductores cuando son abordados por delincuentes armados.
El caso sumó nuevos antecedentes durante la mañana de este martes, cuando Carabineros encontró el automóvil sustraído en la comuna de Maipú. Las diligencias policiales se concentraron en reunir evidencia que permita identificar a los responsables y determinar cómo se organizó el ataque. También se reportó el hallazgo de pertenencias de la comunicadora, lo que abrió nuevas líneas de investigación.
Más allá de la notoriedad de la víctima, el hecho plantea una preocupación que afecta a miles de personas: la posibilidad de ser atacadas mientras regresan a sus hogares. Que una periodista reconocida haya sido víctima de este delito no hace menos graves los casos que sufren ciudadanos anónimos todos los días. La pregunta sigue siendo la misma: ¿cuánto más deben exponerse las personas antes de que las encerronas dejen de ser una amenaza habitual en las carreteras de la capital?
La investigación quedó en manos de las unidades especializadas de Carabineros, bajo instrucciones del Ministerio Público. Hasta los primeros reportes de este martes, no se había informado de detenidos por el asalto.





