Un fenómeno meteorológico de alto impacto volvió a encender las alarmas en la zona central de Chile. Durante la tarde de este lunes 26 de octubre, un tornado afectó a la comuna de Requínoa, en la Región de O’Higgins, dejando imágenes que muestran la fuerza del viento y la violencia con que la columna de aire levantó tierra y escombros en las cercanías de sectores habitados.
Los registros audiovisuales difundidos durante la emergencia dan cuenta de la magnitud del fenómeno, ocurrido en medio de un sistema frontal que mantiene condiciones de inestabilidad entre la Región Metropolitana y la zona centro-sur. La escena, captada desde distintos puntos, volvió a poner sobre la mesa una realidad que Chile no puede seguir mirando como una rareza sin consecuencias: los eventos meteorológicos extremos pueden irrumpir en zonas pobladas y poner en riesgo a las comunidades.
De acuerdo con los antecedentes preliminares entregados por la Dirección Meteorológica de Chile, el tornado fue clasificado inicialmente como categoría EF2 en la escala Fujita Mejorada. Arnaldo Zúñiga, representante de la institución, explicó que la evaluación considera los registros disponibles y los daños reportados en el área afectada. La clasificación deberá ser sometida a un análisis técnico más exhaustivo.
Gigantesco tornado golpea la zona central de Chile
La categoría EF2 corresponde a un fenómeno capaz de provocar daños considerables. En este caso, los antecedentes iniciales apuntan a afectaciones en viviendas e infraestructura, mientras continúan las evaluaciones para determinar la dimensión real de los perjuicios. La prioridad, en medio de la conmoción que generan las imágenes, es establecer qué sectores resultaron comprometidos y qué medidas de apoyo necesitan sus habitantes.
El episodio tampoco puede analizarse de manera aislada. Las tormentas eléctricas, las precipitaciones intensas y las ráfagas violentas que acompañan a los sistemas frontales obligan a reforzar la prevención y la capacidad de respuesta local. La circulación de videos en redes sociales permite dimensionar la emergencia, pero la información oficial sigue siendo fundamental para confirmar daños, evitar rumores y orientar a la población.
El tornado de Requínoa vuelve a plantear preguntas incómodas sobre la preparación frente a fenómenos de rápida evolución: ¿están las comunidades suficientemente informadas?, ¿llegan las alertas a tiempo?, ¿existen protocolos claros para proteger a quienes viven cerca de las zonas afectadas? Son interrogantes que deben abordarse con seriedad, especialmente cuando la fuerza de la naturaleza deja de ser una advertencia y se convierte en una amenaza concreta.
Mientras se recopilan nuevos antecedentes, la recomendación es mantenerse atentos a las instrucciones de las autoridades, evitar acercarse a sectores con cables caídos o estructuras dañadas y no difundir imágenes sin verificar su origen. En una emergencia, la información responsable también puede marcar la diferencia.
Hace algunos minutos en Requínoa, vista desde la Ruta 5 hacia sector habitacional de la comuna. 🌪️ https://t.co/9CftCfG6ws
— Ricardo Obando Sanhueza (@ricardoobando) October 26, 2026
URGENTE 🌪️ Registros del inicio del tornado el cual cruzó la Ruta 5 Sur, con dirección hacia sectores urbanos y agrícolas de #Requínoa, región de O’Higgins.
©️ Video compartido por la comunidad de RedGeoChile. https://t.co/pjHzt1Zp8n
— Red Geocientífica de Chile (@RedGeoChile) October 26, 2026
URGENTE 🌪️ Más registros del tornado EF-2 que afectó la localidad de Requinoa, región de O’Higgins.
©️ Video compartido por la comunidad de RedGeoChile. https://t.co/Rj6c2sYdIU
— Red Geocientífica de Chile (@RedGeoChile) October 26, 2026





