La relación entre Ignacio Román y Pancho Saavedra suma un nuevo capítulo de tensión. El cocinero, recordado por su participación en MasterChef Chile, volvió a cuestionar públicamente al conductor de Canal 13 y esta vez reveló un episodio que, según su versión, ocurrió durante la grabación de un comercial: una broma física que consideró una falta de respeto.
La acusación surgió en TikTok, luego de que una seguidora le preguntara qué había ocurrido con la relación que mantenía con Saavedra y el actor Jorge Zabaleta, con quienes compartió durante años campañas publicitarias para Unimarc. Román no esquivó la consulta y respondió con dureza: “Pancho y gerencia me hacían la vida imposible al nivel que una vez me faltó el respeto y me hizo calzón chino en una grabación. Yo soy muy flaite y picado a choro para ellos”.
El relato vuelve a poner bajo la lupa una alianza comercial que durante años proyectó una imagen de cercanía entre sus protagonistas. Sin embargo, Román lleva tiempo sosteniendo que el vínculo no era tan amistoso como parecía frente a las cámaras. Esta vez, su denuncia apunta directamente al trato que asegura haber recibido detrás de ellas, aunque los dichos difundidos corresponden a su versión y no permiten dar por acreditados los hechos por sí solos.
La controversia no apareció de la nada. En julio pasado, el cocinero ya había respondido a otra pregunta sobre su relación con los dos rostros televisivos y fue tajante: “Nunca fuimos amigos, me miraban como poca cosa”. En esa misma etapa también cuestionó la forma en que terminó su participación en las campañas publicitarias, asegurando que fue desvinculado mediante un correo electrónico.
Un quiebre que viene de antes
El distanciamiento entre Román, Saavedra y Zabaleta ha sido tema de conversación desde hace varios años. En 2024, el cocinero reconoció en el podcast MaxStage que se sentía desplazado y que echaba de menos gestos de cercanía de sus compañeros, como invitaciones a otros proyectos televisivos. “Obvio que sí, no puedo negarlo”, respondió cuando le preguntaron si se había sentido dejado de lado.
En aquella conversación también explicó que había optado por enfocar su imagen pública en la gastronomía, porque sentía que su rol en la publicidad podía terminar encasillándolo. “Yo direccioné mi imagen a la cocina, porque sentí que me estaba estigmatizando en el rostro publicitario”, sostuvo entonces.
La versión de Román no ha sido la única que ha circulado sobre el quiebre. En 2024, Pancho Saavedra rechazó públicamente los rumores de una mala relación y defendió el vínculo laboral que mantenían. “Nosotros nos llevamos increíble con el Nacho”, afirmó en respuesta a comentarios que apuntaban a una supuesta discriminación o veto.
Ese antecedente deja una tensión evidente entre los relatos: mientras Román describe un trato que considera humillante y asegura que se sintió menospreciado, Saavedra había defendido anteriormente la relación que mantenían. Hasta ahora, en los antecedentes consultados no aparece una respuesta del animador a la acusación específica sobre el supuesto episodio del “calzón chino”.
La nueva arremetida vuelve a instalar una pregunta incómoda sobre lo que ocurre detrás de las campañas que venden camaradería y complicidad al público. Una cosa es la imagen que se construye frente a las cámaras y otra, muy distinta, la relación que los protagonistas dicen haber vivido fuera de ellas. Por ahora, la denuncia de Román reaviva el conflicto, pero sus afirmaciones requieren ser contrastadas con la versión de los aludidos.






