Las bajas temperaturas no solo obligan a reforzar la calefacción dentro de los hogares. También aumentan los riesgos de sufrir accidentes que, en muchos casos, pueden evitarse con medidas simples. Durante el invierno, las consultas por caídas, quemaduras e intoxicaciones suelen incrementarse, principalmente debido al uso intensivo de estufas, calefactores, braseros y superficies resbaladizas provocadas por la humedad. Frente a este escenario, especialistas hicieron un llamado a extremar las medidas de prevención para proteger a los grupos más vulnerables.
Desde el ámbito de la salud advierten que los niños pequeños y los adultos mayores son quienes enfrentan el mayor riesgo durante esta época del año. En el caso de los menores, las quemaduras por contacto con estufas, líquidos calientes o artefactos de calefacción siguen siendo una de las principales causas de atención de urgencia. Por ello, recomiendan instalar barreras de protección alrededor de las estufas, mantener ollas y teteras fuera del alcance de los niños y evitar dejar cables eléctricos expuestos que puedan provocar accidentes.
Invierno bajo amenaza
Las caídas también ocupan un lugar prioritario dentro de las emergencias invernales. La humedad, las alfombras sueltas y los pisos encerados aumentan considerablemente el riesgo de accidentes, especialmente en personas mayores. Los especialistas aconsejan mantener los espacios bien iluminados, retirar objetos que obstaculicen el paso, utilizar calzado con suela antideslizante e instalar barras de apoyo en baños y escaleras cuando sea necesario. A estas recomendaciones se suma la importancia de revisar periódicamente las instalaciones eléctricas para evitar incendios ocasionados por sobrecargas o conexiones defectuosas.
Otro de los peligros más frecuentes durante el invierno son las intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas que no tiene olor ni color y que puede ser mortal. Los expertos recalcan que nunca deben utilizarse braseros o estufas de combustión en espacios cerrados sin ventilación y recomiendan mantener una renovación permanente del aire, además de realizar mantenciones periódicas a calefones y sistemas de calefacción. «La mayoría de estos accidentes son prevenibles si se adoptan medidas básicas de seguridad dentro del hogar», enfatizan los especialistas, insistiendo en que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para evitar tragedias durante la temporada invernal.





