La seguridad en los establecimientos educacionales se convirtió en una de las principales banderas del actual Gobierno. Este miércoles, el presidente José Antonio Kast encabezó la promulgación de la denominada Ley Escuelas Protegidas, una iniciativa que pretende enfrentar el aumento de los episodios de violencia registrados en distintos establecimientos del país y entregar nuevas herramientas para proteger a estudiantes, profesores y comunidades educativas.
La nueva normativa surge en medio de un escenario marcado por agresiones a docentes, enfrentamientos entre estudiantes y ataques ocurridos al interior y en las inmediaciones de colegios y liceos.
Durante la ceremonia de publicación de la ley, el mandatario destacó la necesidad de recuperar espacios que, según señaló, deben estar destinados exclusivamente al aprendizaje y no a situaciones que pongan en riesgo la integridad física y emocional de quienes forman parte del sistema educativo.
«La educación no puede desarrollarse en un ambiente de temor. Los estudiantes tienen derecho a aprender y los profesores tienen derecho a enseñar en un entorno seguro«, señaló el jefe de Estado durante la actividad oficial, enfatizando que la iniciativa representa un compromiso con las familias y con la comunidad escolar.
Ley Escuelas Protegidas entra en vigencia
Entre los principales objetivos de la ley se encuentra el fortalecimiento de los protocolos de prevención y respuesta ante hechos de violencia, además de la coordinación entre establecimientos educacionales, autoridades locales y organismos encargados de la seguridad. La normativa también contempla mecanismos destinados a agilizar las medidas de protección y a reforzar el respaldo institucional a los equipos directivos y docentes.
La discusión sobre la seguridad escolar ha ocupado un lugar central en el debate público durante los últimos años. Diversos episodios ocurridos en establecimientos de distintas regiones han generado preocupación entre apoderados y profesores, quienes han exigido medidas concretas para enfrentar situaciones cada vez más complejas.
Sin embargo, la promulgación de la ley no pone fin al debate. Especialistas en educación han insistido en que la violencia escolar no puede abordarse únicamente desde una perspectiva punitiva. La prevención, el acompañamiento psicosocial y el fortalecimiento de la convivencia escolar continúan siendo aspectos fundamentales para construir comunidades educativas más seguras.
Con la entrada en vigencia de la Ley Escuelas Protegidas, el Gobierno busca instalar una señal política clara: los establecimientos educacionales deben volver a convertirse en espacios de formación y desarrollo, dejando atrás un escenario que, durante años, ha estado marcado por la incertidumbre y los episodios de violencia que han golpeado a miles de estudiantes y profesores en todo el país.




