La salida de Natalia Duco del Gobierno de José Antonio Kast parecía haber cerrado un capítulo. No fue así. Apenas 24 días después de abandonar el Ministerio del Deporte en medio de la controversia por el uso de un vehículo fiscal, la exatleta olímpica volvió a instalarse en La Moneda, esta vez como asesora del denominado Segundo Piso presidencial. El movimiento sorprendió incluso dentro del oficialismo y reabrió una discusión que Palacio todavía no consigue cerrar completamente.
Duco dejó la cartera el 14 de agosto, luego de que una denuncia por el presunto uso irregular de un automóvil fiscal derivara en una investigación de Contraloría. El episodio se complicó después de conocerse registros de una actividad que incluía un asado y karaoke, mientras la versión entregada inicialmente apuntaba a una reunión de trabajo. Finalmente, el Presidente aceptó su renuncia junto con la del entonces subsecretario del Deporte, Andrés Otero.
Sin embargo, Kast nunca pareció cerrar completamente la puerta a Duco. Durante la ceremonia que marcó su salida, el Mandatario le entregó un respaldo político explícito y calificó lo ocurrido como “un error que cualquiera puede cometer”. También destacó su “compromiso, lealtad” y “trabajo incansable”, una señal que, vista en retrospectiva, terminó siendo mucho más significativa de lo que parecía en ese momento.
Ahora esa confianza se tradujo en un nuevo cargo. Duco se integrará al equipo de asesores liderado por Alejandro Irarrázaval, con funciones vinculadas principalmente al ámbito deportivo. Es decir, dejó de ser la autoridad política responsable del Ministerio del Deporte, pero seguirá trabajando dentro del círculo más próximo al Presidente y desde el mismo Palacio de La Moneda.
Natalia Duco vuelve a La Moneda
Desde el Gobierno defendieron la decisión apelando precisamente a la trayectoria de la exdeportista. El subsecretario del Interior, Máximo Pávez, sostuvo que “para nadie en nuestro país es motivo de duda la gran importancia que Natalia Duco ha tenido para el deporte nacional”. El argumento apunta a separar su experiencia y conocimiento del deporte de la controversia administrativa que terminó sacándola del gabinete.
Pero ahí aparece el flanco político. La reincorporación se produce cuando el caso del vehículo fiscal todavía está bajo investigación de Contraloría. Para sectores del propio oficialismo, el momento elegido resulta difícil de explicar. La diputada Ximena Ossandón cuestionó públicamente la señal y planteó: “Estas son las cosas que la ciudadanía no entiende”.
La crítica no apunta necesariamente a que Duco vuelva a trabajar en el Estado, sino a la velocidad con que se produjo el regreso y al lugar escogido para hacerlo. El Segundo Piso no es cualquier oficina: es el equipo que asesora directamente al Presidente y que opera en el núcleo más estrecho del poder presidencial. Por eso, la decisión inevitablemente será leída como un nuevo espaldarazo de Kast a una colaboradora cuya salida del gabinete todavía está fresca.
Kast explica por qué decidió mantenerla cerca
La paradoja es evidente: Duco dejó de ser ministra precisamente por una controversia relacionada con el uso de recursos públicos y ahora vuelve al corazón de La Moneda antes de que ese episodio tenga un desenlace definitivo. El Gobierno puede defender su experiencia y sus capacidades, pero políticamente tendrá que explicar por qué consideró inconveniente mantenerla al frente de una cartera y, al mismo tiempo, conveniente mantenerla como asesora presidencial.
El regreso también deja otra señal: Kast parece mantener intacta la confianza personal que depositó en la exatleta cuando la nombró ministra. La diferencia es que ahora Duco ya no tendrá una cartera completa bajo su responsabilidad ni deberá responder políticamente como secretaria de Estado. Tendrá, en cambio, un papel más discreto y cercano al Presidente.
Y justamente ahí estará el foco de la controversia: ¿fue una salida del Gobierno o simplemente un cambio de escritorio? La pregunta seguirá acompañando a La Moneda mientras Contraloría mantiene pendiente el caso que gatilló su renuncia.





