La promesa de indultar a carabineros vinculados a causas judiciales por hechos ocurridos durante el estallido social vuelve a poner al Gobierno de José Antonio Kast bajo presión. Esta vez, el emplazamiento vino desde una figura que conoce La Moneda desde dentro: Mara Sedini, exministra vocera del Ejecutivo, quien advirtió que el mandatario no puede seguir postergando indefinidamente una decisión que comprometió durante su campaña.
En una entrevista con The Clinic, Sedini fue directa al plantear la urgencia de resolver el tema. “Los indultos a carabineros son un compromiso que hay que cumplir y al Gobierno se le está acabando el tiempo para definirlo”, sostuvo. Su declaración apunta al corazón de una controversia política y judicial que sigue dividiendo al país, especialmente cuando se acerca una nueva discusión sobre las consecuencias del 18 de octubre de 2019.
El Gobierno debe pasar de las promesas a las decisiones
El emplazamiento no es menor. El Ejecutivo ha señalado que las solicitudes de indulto serán examinadas caso a caso, una fórmula que permite evaluar los antecedentes individuales, pero que también mantiene abierta la incertidumbre entre quienes esperan una resolución. Sedini insistió en que esas personas necesitan una señal clara y advirtió que la presión política sobre La Moneda va en aumento.
La exvocera también abordó las dificultades comunicacionales que enfrenta la administración de Kast. En una crítica que va más allá de los indultos, cuestionó la posibilidad de atribuir los problemas del Gobierno exclusivamente a quienes cumplen funciones de vocería. “Si entra un vocero, sale ese, entra otro y siguen estando los mismos problemas, tal vez el problema no es el vocero, es el modelo”, afirmó. La frase instala una interrogante incómoda para el Ejecutivo: si las dificultades persisten, ¿basta con cambiar a las personas o es necesario revisar la forma en que se toman y comunican las decisiones?
Sedini también apuntó a las expectativas de la ciudadanía y a la necesidad de mostrar resultados concretos en materias como empleo y seguridad. Sus palabras llegan en un momento en que el Gobierno debe responder tanto a sus compromisos electorales como a las urgencias cotidianas de la población. En ese escenario, mantener promesas sin una definición clara puede convertirse en un costo político para una administración que necesita demostrar capacidad de gestión.
La exministra, que actualmente conduce el programa Sin Filtros, descartó por ahora un regreso a La Moneda y aseguró que está cómoda en su nueva etapa profesional. Sin embargo, su intervención vuelve a situarla en el debate político y deja una advertencia instalada en el oficialismo: el tiempo para resolver una promesa emblemática no es infinito. Para Kast, el desafío consiste en definir cómo proceder con los indultos, explicar los criterios que utilizará y asumir el costo político de la decisión que finalmente adopte.





