El caso por la muerte de la cineasta Paz Ramírez sumó un nuevo y controvertido capítulo luego de que el conductor detenido entregara su versión a Carabineros. Ignacio Palma Weinfeld, de 53 años, reconoció que era quien manejaba el vehículo involucrado, pero aseguró que en el momento del impacto creyó que había atropellado a un animal, explicación que habría utilizado para justificar por qué continuó su marcha y no prestó auxilio.
La declaración, conocida tras su captura, deberá ser contrastada ahora con la evidencia reunida por el OS9 y la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de Carabineros. Según los antecedentes preliminares, el automóvil circulaba por avenida Andrés Bello y posteriormente recorrió cerca de 15 kilómetros hasta llegar a Santiago Centro, donde fue encontrado estacionado en el edificio donde residía el imputado.
La frase atribuida al detenido fue concreta: “Pensé que había atropellado a un perro”. De acuerdo con su relato, no habría advertido que la persona impactada era una mujer y por eso habría continuado conduciendo. Sin embargo, esta explicación no constituye una conclusión de la investigación y deberá ser confrontada con los registros audiovisuales, los daños del automóvil y los demás antecedentes que maneja el Ministerio Público.
Y ahí aparece uno de los puntos que más tensiona la versión del imputado. Carabineros logró identificar el automóvil luego de reconstruir su recorrido mediante cámaras de seguridad públicas y privadas. El vehículo presentaba daños que serían compatibles con el atropello, además de piezas faltantes que fueron comparadas con los elementos encontrados en el sitio del accidente.
“Pensé que había atropellado a un perro”
El teniente coronel Fernando Bozo, jefe del Departamento OS9, explicó que los investigadores realizaron un seguimiento de aproximadamente 15 kilómetros. “Los equipos investigativos realizan diversas diligencias, empadronamiento de testigos y seguimiento de cámaras, tanto públicas como privadas”, detalló, señalando que finalmente llegaron hasta el inmueble donde estaba el vehículo y posteriormente ubicaron al conductor.
La investigación también estableció que Palma permaneció tres días prófugo antes de ser localizado en un departamento ubicado en calle Merced, en Santiago. El automóvil fue encontrado en el estacionamiento del edificio y, según Carabineros, no solo presentaba daños compatibles con el hecho, sino que existían antecedentes suficientes para vincularlo con el sitio del atropello.
Otro elemento que ahora está sobre la mesa es el historial del conductor. Carabineros informó que el imputado registra antecedentes por conducción en estado de ebriedad. Debido a ello, se dispuso la realización de alcohotest y narcotest, aunque el tiempo transcurrido desde el accidente dificulta determinar mediante un examen de alcohol si había consumido bebidas alcohólicas al momento del impacto.
El fatal accidente ocurrió el domingo en la intersección de avenida Andrés Bello con Manuel Montt, en Providencia. Paz Ramírez se encontraba cruzando junto a su mascota cuando, según los antecedentes difundidos, regresó para intentar protegerla ante la aproximación de un vehículo. Fue impactada y trasladada hasta la Clínica Indisa, donde posteriormente falleció debido a la gravedad de sus lesiones.
Conductor detenido por muerte de Paz Ramírez
La gran incógnita, entonces, ya no es solamente quién iba al volante. La investigación deberá determinar qué vio realmente el conductor, a qué velocidad circulaba, qué ocurrió exactamente después del impacto y si su explicación resulta compatible con la evidencia objetiva. Las cámaras y los peritajes tendrán un papel central para responder esas preguntas.
Palma enfrenta este jueves su audiencia de formalización, programada para las 16:00 horas, mientras permanece detenido. La Fiscalía Oriente busca establecer su eventual responsabilidad penal por el fatal atropello.
Por ahora, la frase “pensé que había atropellado a un perro” es solo la versión del imputado, no una verdad judicial. El tribunal deberá conocer los antecedentes de la Fiscalía y será la investigación la que determine si ese relato resiste frente a las imágenes, los peritajes y la evidencia reunida durante estos días.
La familia de Paz Ramírez, entretanto, sigue esperando algo que ninguna declaración puede devolver: respuestas sobre los segundos que terminaron cambiando para siempre una vida y dejando una pregunta inevitable sobre la decisión de abandonar el lugar sin detenerse a ayudar.





