La lluvia no solo puso a prueba a Santiago: también dejó al descubierto los riesgos de la desinformación en medio de una emergencia. Una imagen que supuestamente mostraba una columna de aire similar a un tornado en las cercanías de Padre Hurtado, en la Región Metropolitana, comenzó a circular en redes sociales y generó preocupación entre usuarios que creyeron estar frente a un fenómeno real.
La fotografía se difundió mientras las precipitaciones afectaban a la capital, un contexto que hizo todavía más creíble el contenido para quienes lo recibieron. Sin embargo, la imagen fue desmentida y quedó en evidencia que no correspondía a un registro auténtico del temporal.
La organización Red de Emergencia ONG advirtió sobre la falsedad de la publicación y señaló que había sido creada mediante inteligencia artificial. “Esta imagen es FALSA, creada con IA”, fue el mensaje con el que la entidad alertó a sus seguidores y llamó la atención sobre el contenido engañoso.
Tras la advertencia, la usuaria que había compartido la fotografía en X eliminó la publicación y reconoció que había recibido la imagen desde Padre Hurtado, sin saber que era falsa. La explicación no evitó las críticas ni las reacciones de otros usuarios, que cuestionaron la difusión de un contenido capaz de generar temor en una situación meteorológica compleja.
Difunden falsa imagen de un supuesto tornado
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué responsabilidad tienen quienes comparten imágenes alarmantes sin comprobar su origen? En redes sociales, una publicación puede alcanzar a miles de personas en pocos minutos. Cuando se trata de emergencias, esa velocidad puede multiplicar la confusión y desviar la atención de las alertas verdaderas.
El problema no es únicamente la existencia de imágenes falsas, sino también la facilidad con que pueden confundirse con registros reales. Las herramientas de inteligencia artificial permiten producir escenas visualmente convincentes, por lo que revisar la procedencia de una fotografía y contrastarla con fuentes confiables se vuelve indispensable antes de compartirla.
Mientras tanto, las lluvias en la Región Metropolitana sí provocaron complicaciones y llevaron a algunos municipios a suspender las clases durante el miércoles 21 de octubre como medida preventiva. En ese escenario, difundir imágenes engañosas no es una travesura inofensiva: puede aumentar innecesariamente la preocupación de la población y dificultar la circulación de información útil.
La lección es clara: ante un temporal, no basta con que una imagen parezca real para convertirla en noticia. Verificar antes de compartir también es una forma de responsabilidad pública.






