La escena se produjo durante el Congreso de las Regiones 2026, realizado en el Gobierno Regional del Biobío. Mientras autoridades de distintas zonas del país participaban en la actividad encabezada por el Presidente José Antonio Kast, el alcalde penquista decidió manifestar públicamente su respaldo a Elena Retamal, concejala de Talcahuano y vicepresidenta nacional del Partido Social Cristiano. Poco después, su salida del recinto quedó marcada por una frase que rápidamente concentró la atención: “¡Todos los corruptos van a caer!”.
El episodio no fue un hecho aislado. Detrás del exabrupto está la controversia que rodea a Julio Anativia, delegado presidencial regional, cuya esposa, Javiera Aroca, ha formulado acusaciones que él rechaza. La situación también salpicó a Retamal, señalada en el conflicto personal, quien negó las imputaciones y anunció que recurrirá a la justicia. Se trata de versiones enfrentadas que deberán aclararse por las vías correspondientes.
Tras abandonar la actividad, Muñoz explicó su postura y cuestionó las acusaciones contra la concejala. “Para mí hay un acto de corrupción, que es tratar de inventar algo de una mujer inocente, como la concejala Elena Retamal”, sostuvo. El alcalde aseguró que respaldará las acciones legales y anunció que prepara una querella por corrupción, aunque no precisó contra quién la presentará ni detalló públicamente todos los antecedentes que sustentan esa decisión.
¡Todos los corruptos van a caer!
La tensión también alcanzó al gobernador regional, Sergio Giacaman, quien llamó a bajar el tono de la disputa y advirtió sobre el daño que provocan las acusaciones que involucran la vida privada de las autoridades. “Los políticos tenemos que estar a la altura de poner en el foco principal las necesidades de la ciudadanía”, planteó, marcando distancia de una controversia que amenaza con desplazar la agenda de desarrollo regional.
El caso abre, además, un flanco incómodo para el oficialismo. La visita presidencial al Biobío debía concentrar la atención en los desafíos de las regiones, pero terminó cruzada por un conflicto político y personal que involucra a representantes del propio sector. La ausencia de Anativia en las actividades oficiales, en medio de la polémica, añadió preguntas sobre el futuro de su permanencia en el cargo, aunque no equivale por sí sola a una decisión formal de remoción.
Mientras Retamal anunció que acudirá a la Fiscalía para entregar antecedentes y evaluar acciones por eventuales injurias y calumnias, Anativia también ha rechazado las acusaciones en su contra y adelantado acciones judiciales. Ninguna de estas disputas debe darse por resuelta antes de que se conozcan los antecedentes y las decisiones de las autoridades competentes.
Ver esta publicación en Instagram





